martes, 12 de abril de 2011

ÁNGEL SILVELO GANA EL PRIMER PREMIO DE LA 7ª EDICIÓN DEL CERTAMEN DE NARRATIVA CIUDAD DE CHINCHILLA


Esta tarde me han llamado para darme la noticia, y por supuesto, me he alegrado mucho, sobre todo porque ya pensaba que este 2011 iba a ser un año en blanco en cuanto a premios, y desde hoy, ya no puedo decir lo mismo. De todas formas, lo que más me ha gustado, ha sido lo que me ha dicho la secretaria del jurado, porque me ha confirmado que mi relato era el único distinto al resto, y que había tratado el universo femenino y el tema de la igualdad de género, de una forma distinta, fresca y novedosa, donde la necesidad de un poco de tiempo y libertad para nosotros mismo, a veces se acaba convirtiendo en un fatídico boomerang que nos atrapa todavía más en la tiranía de la vida de los demás y en ese otro tirano que es el tiempo. Como siempre, os dejo el principio del relato.

CERRADO POR VACACIONES:


¿Qué hago a las nueve de la mañana embutida en unas pantuflas con cara de conejo? Admito que siempre soñé con una habitación propia, como Virginia Woolf, pero mi sueño se ha convertido en un macabro espejismo, donde la realidad se impone sin ambages a lo que yo siempre visualicé como una especie de territorio íntimo bajo el que cobijarme. A veces creo que todo es producto de mi imaginación, como si mi alma de niña nunca se cansara de renunciar a poseer aquello que ella sabe mejor que nadie que me hace feliz. El problema es que ya no soy una niña a la que todo el mundo hace caso e intenta proteger y conceder sus caprichos, sino una mujer que no admite que sus sueños de la infancia hayan sido desdibujados por el paso del tiempo y la lucha por hacerse un hueco en el infortunado mundo de los hombres. Antes de ponerme a trabajar, necesito crear, aunque sólo sea mentalmente, ese lugar que sólo a mí me pertenece, ese espacio interior desde el que engendrar un universo único, el mío… Abro los ojos, e intento evitar el espejo de mi habitación para no verme, pero a pesar de todo, no puedo esquivar el poderoso reflejo que mi cerebro me devuelve ¿En qué se ha quedado todo? Me miro y no me reconozco, voy vestida con un chándal asqueroso y un calcetín de cada color. Estoy sin peinar y por supuesto sin maquillar, es decir, con un aspecto deplorable. Desde hace unos días, este es el viaje mental que me lleva hasta mi ordenador, que se comporta como la antesala de todas mis desdichas y el soporte de mi desencanto. La oda a mi otra vida, entonces se pierde en el vericueto de cables y conexiones que me mantienen enchufada a mi vida real, esa que comienza una vez que mi marido y mis dos hijos se han ido de casa, y que prosigue, cuando mi jornada de teletrabajo se convierte en una irónica contradicción de la conquista de un poco tiempo para mí misma. En este espacio de frías soledades y de grandes conquistas laborales, todo en apariencia parece pertenecerme, pero mi yo más real y pragmático, me dice que en este corto espacio de tiempo de apenas cuatro meses, ya no queda ni rastro de todas aquellas ilusiones que tuve el día que decidí trabajar en casa. Menos mal, que en mi auxilio acude mi otro yo, ese que todavía me recuerda la mujer que siempre quise ser, y que me pide que me resista a dejar de ser yo misma, y que me siga comportando como la heroína de todas mis aventuras existenciales. Pero al final siempre me pregunto: ¿dónde está mi habitación propia? Vuelvo a la carga, y por más que me digo a mí misma que soy una mujer independiente, licenciada, que ejerce una profesión liberal, y… pero ahí se acaba todo, en un mero juego de intenciones mentales de metas olvidadas en el tiempo y de logros arrinconados en cajas que descansan en el fondo de un armario. Ahora, únicamente puedo decir muy a mi pesar, que desde hace cuatro meses, sólo tengo una certeza: estoy aprisionada por dos pesadas agendas, la de mi jefe y la de mi familia. Enciendo el ordenador, y mientras arranca el sistema operativo, me acerco a la cocina a prepararme un café que caliento en el microondas, y en el tiempo muerto que me deja antes de que pite avisándome que ya está listo, me acerco a la habitación de mi hijo mayor para comprobar el estado en el que la ha dejado. Nada más abrir la ventana para ventilar su particular leonera, el timbre del microondas me avisa que ya tengo listo el primer café de la mañana. Ignoro el desastre que me rodea y me marcho con diligencia a saborear el líquido elemento que me espera en la cocina, un ritual que para mí se convierte en uno de los pocos placeres de los que podré disfrutar a lo largo de la mañana. Pienso en encender la radio para escuchar las noticias, pero cambio de opinión con el primer sorbo de cafeína que me meto para el cuerpo, lo que me hace sentir bien y a gusto conmigo misma. Cierro los ojos, y durante unos segundos, navego por el océano de mis sueños…


Fragmento del relato "Cerrado por Vacaciones" de Ángel Silvelo Gabriel

KUVE: BUENOS RITMOS POP COMO RAZÓN DE SER


Haciendo un poco de historia de este joven grupo, y yendo de lo más cercano a lo más lejano, podemos decir que el pasado jueves actuaron como teloneros de Second, pero no pudimos asistir al concierto porque nadie avisó que existía un telonero y mucho menos que adelantaran el inicio de su actuación a las 8:30 de la tarde. Un incidente que posteriormente pudimos subsanar con la invitación que la propia Maryan nos hizo para su próximo actuación en Madrid, que será este jueves 14 de abril a las 22,00 horas (7 €) en la Sala Soul Station, y que además, intentamos reparar comprando el cd homónimo con el que intentan abrirse camino. Un cd en cuya portada resalta el propio nombre del grupo en grandes letras KUVE a las que acompañan sus componentes sentados en la azotea de un edificio.



Si nos alejamos un poco en el tiempo, tenemos que decir que el grupo se forma en Agosto de 2009 cuando Maryan Frutos (vocalista) y Carlos Otero (guitarra y coros) se conocen a través de internet y deciden unir sus inquietudes musicales en un grupo, que en su primer trabajo, han plasmado en forma de canciones pop, aterciopeladas por la suave y clara voz de Maryan Frutos (ya la quisiera para sí Sade) que destaca sobremanera en cada uno de los temas. Dando Vueltas es la canción que abre el disco y sin duda el perfecto estandarte de su primer trabajo, porque sin apenas dificultad, entra por los oídos desde la primera audición con unos acordes de pop dulce que se dejan llevar por la suavidad y limpieza del timbre vocal de Maryan, que se convierte en la perfecta compañía de unas letras que relatan y cuentan las experiencias vitales de cualquier joven en su vida diaria, donde se reparten las alegrías y decepciones.



Kuve se han ido dando a conocer a través de conciertos en directo, donde la mayoría de las veces han hecho de teloneros de Second, lo que les ha proporcionado el poder tocar en locales medios y ante un buen número de personas, lo que les permitirá adquirir, a buen seguro, la suficiente experiencia para ir caminando solos, lo que ya están empezando a hacer este año con diferentes actuaciones por la geografía española (Albacete, Barcelona...) y que a buen seguro, será un periplo que les dará las claves para encontrar su sitio en el complicado mundo de la música indie española, donde cada día surgen más y más grupos.


Kuve, su cd presentación, se compone de 9 canciones que se inicia con el tema Dando Vueltas ya comentado, y que continúa con Nadie te Dijo donde hay una mayor presencia de sonidos pregrabados y en donde los ecos de la voz de Maryan en ocasiones juegan a modo de voz hueca con ellos, para llegar hasta Final Feliz, donde la letra de la canción cobra protagonismo propio, y que en ocasiones tanto la voz como la melodía nos recuerdan a Miranda Warning y Ella Baila Sola, y que se transforma en una primera pausa en Fotorecuerdos, una balada con guitarra acústica que nos permite apreciar que en la sencillez a veces se encuentra el mayor de los aciertos. Seguirás corriendo es una buena canción pop de mayores ritmos, y que sirve de itinerario sonoro hasta llegar a uno de los grandes temas del disco, que no es otro que , sin duda el gran tapado de este Kuve, cuyo inicio en el punteo de la guitarra nos recuerda mucho a Second, y en donde una letra envolvente, se fusiona a la perfección con la sensualidad de la voz de Maryan, que se convierte en puro magnetismo sonoro (y suponemos que visual) dejando en mal lugar a cantantes como Sade, que fuera del estudio, no sabe defender vocalmente la magníficas composiciones que la han acompañado en toda su carrera. En Cualquier Ciudad y Regresión son dos canciones que siguen el discurso sonoro de la mayoría de los buenos ritmos pop desenfadados del disco (nos llegan ecos de añoranza de Aerolíneas Federales) y Para ti (¡qué gran título!) se comporta como una magnética melodía que como una intrusa se nos mete dentro, a veces hasta muy dentro, para dejarnos a solas con el perfecto karma en el que nos envuelve la sentida calidez vocal de Maryan, que en su tarjeta de presentación se muestra decidida y dispuesta a seguir los pasos de su hermano Sean Frutos, a la postre, vocalista de Second.


Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

VESTUSTA MORLA NOS ADELANTA EL TEMA EN EL RÍO DE SU ÚLTIMO TRABAJO MAPAS.


El grupo madrileño de Tres Cantos, Vetusta Morla, edita el próximo 3 de mayo Mapas, su segundo larga duración tras su primer y exitoso Un Día en el Mundo, calificado por la prensa especializada como el mejor primer disco de un grupo en la historia del rock español. En el Río es un tema con un sonido muy característico de los Vetusta Morla donde la voz de Pucho nuevamente cobra un gran protagonismo con su particular timbre de voz, que se conjuga a las mil maravillas con las guitarras y el órgano Hammond que poco a poco busca su espacio en la canción, y que acaba en una espectacular distorsión sonora que nos recuerda a The Doors, y convierte a este tema en más que un prometedor adelanto de Mapas. El tema En el Río ya se puede escuchar en su página web http://www.vestustamorla.com/


A continuación os dejamos un magnífico texto de los propios Vetusta Morla, donde definen perfectamente lo que es y lo que significa su nuevo trabajo:


"El próximo 3 de mayo vamos a dejar 12 canciones metiditas en una cesta en la orilla del río. Un suave empujón y quedarán a merced de la corriente, dejándonos un vacío que gira hasta convertirse en una vorágine dentro de nosotros. El pobre recipiente de mimbre va a ser zarandeado, va a zozobrar, casi a volcar. Va a ser el juguete de los remolinos, va a subir y bajar sobre las ondas mientras escucha, provenientes de la ribera, griteríos y cantos de sirena, dejando atrás casas, intersecciones, islas de ciudad, mirillas y retrovisores. Puede parecer cruel por nuestra parte, pero es justo lo que teníamos que hacer con la criatura: abandonarla. Dejarla a su suerte porque nosotros ya no le podemos dar más. Que pertenezca a otros, que la juzguen, que la ensanchen, que la muevan de acá para allá. Y que el torrente la convierta en lo que pudo ser y en lo que nunca quiso ser, en lo que nos hace grandes o miserables. Y como queremos que apliquen su fuerza sobre ella todas las moléculas de la riada, la ponemos a disposición de los 4 vientos a través de un mecanismo que no podría tener un nombre más apropiado: “streaming”. A punto de darnos la vuelta y dejar la orilla, convencidos de haber cambiado con éxito el fuego por palabras, nos daremos cuenta que no le hemos puesto nombre. Mapas, sugiere alguien. Mapas de lo que somos, trazos de nuestras conquistas, fracasos pasados o en presente continuo, colecciones de medallas y arañazos. Mapas que nos ponen delante otro mapa sin leyenda con el que avanzar, construir, o, tan solo, entender el presente. Mapas también porque esas canciones son como planos que intentan representar una realidad inabarcable. Igual que un mapa, solo son una tosca proyección esquemática de un territorio personal, una reducción que es imperfecta y traicionera, pero que es la última esperanza para escapar de la soledad y la incomunicación más absolutas. Mientras caminamos abandonando el cauce, intercambiaremos anécdotas sobre su nacimiento múltiple. Nos acordaremos de cómo sacó primero los pies y luego la cabeza. Primero en un recóndito lugar de Guipúzcoa, con todos nosotros empujando juntos en la misma habitación, como una parturienta que registra sus contracciones en una bobina magnética. Luego, en Madrid, salió la cabeza y le recortamos el pelo con unas tijeritas informáticas y le limpiamos las comisuras con un pañuelo digital, haciendo de la cirugía musical un acto gloriosamente anacrónico. Justo cuando nos hayamos apartado lo suficiente como para que el rumor del agua esté a punto de desaparecer, desearemos en voz baja que, cuando el retoño llegue al final de su camino de baldosas amarillas, se acuerde de sus progenitores y nos envíe unas postales sin sellar. Para entonces ya estaremos eligiendo qué equipaje dejamos atrás y cuál cargamos en la espalda antes de iniciar el siguiente viaje… esta vez sin mapas".


Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

viernes, 8 de abril de 2011

CONCIERTO PRESENTACIÓN DEL ÚLTIMO TRABAJO DE SECOND, DEMASIADO SOÑADORES, EN MADRID: MÚSICA CONSTRUIDA PARA SOÑAR.

Unos sonidos pregrabados que simulaban el aterrizaje de una nave espacial, fue el inicio del concierto que ayer ofrecieron Second en Madrid, que escondidos tras el telón de la Joy Eslava, aparecieron en el escenario cuando comenzaron a sonar los acordes de Mañana es domingo. Una canción con un potente inicio y que se resguardaba tímida detrás de un sonido muy compacto, como referencia del nuevo trabajo del grupo murciano que bajo el nombre de Demasiado Soñadores ayer presentaban en Madrid ante un público entregado desde la primera canción y que llenaba la sala madrileña Joy Eslava.



En esta ocasión, el contundente sonido que han conseguido en el disco, se plasmó en el escenario de una forma brillante y excelsa, con unas guitarras que sonaban a gloria y que se imponían a todo, incluso en ocasiones a la voz de Sean Frutos, que en esta gira suponemos que va a tener que subir un punto el tono de su voz, ante la carga de energía instrumental que han plasmado en las nuevas canciones. Los Second se mostraron seguros y acertados en todas las interpretaciones de sus temas, pero vimos un poco estresado a Sean, lo que no es de extrañar, si atendemos a la agenda de los últimos días del grupo por Madrid, con actuaciones callejeras incluidas, ante unos asombrados fans que sólo deseaban ver firmado su disco por sus admirados cantantes, amén de las entrevistas y ensayos previos.




Pero por encima de todos esos pequeños detalles, Second volvieron a brillar con luz propia, en una demostración de que son un grupo grande que necesita y quiere crecer más, y el disco Demasiado Soñadores así lo atestigua, con un ritmo de ventas que ha superado con creces las previsiones del grupo, tal y como nos relataba Nando Robles después del concierto, y de lo cual nos alegramos. El concierto continuó con A las 10 como un mensaje en el que parecían decirnos muy a las claras que ellos estaban ahí para hacernos adeptos a su causa, que no es otra que la música para soñar, y en el que Sean alivió tensiones moviéndose frenéticamente sobre el escenario al ritmo de la música, que en Demasiado Soñadores (qué acertada y mejorada la versión del tema que nos ofrecieron ayer respecto de la del concierto del año pasado) convirtió en protagonista a Fran Guirao (batería) y a la acorde sintonía de las guitarras (Jorge Guirao y Javi Vox), para llegar a la mejor canción de su último cd, Muérdeme, que fundida con el anterior tema (qué acierto) sonó con una acústica perfecta de las guitarras y el violín (René) que anoche les acompañó en alguno de los temas, convirtiendo a Muérdeme en una carga sonora ilimitada tan contundente como bella. Un ritmo que se pausó un poco con Conocerte y Sean a la armónica, una canción de su anterior trabajo Fracciones de un Segundo, y que fue una de las concesiones de la noche hacia sus fans, que también necesitaban escuchar canciones que se sabían al dedillo y de paso sirvió a Second para rescatar grandes canciones de su repertorio como Horas de Humo del tercer cd Invisible, un tema que conectó con las melodías y ritmos de su último trabajo, al que siguió Nuevos Secretos con un juego de sonoras guitarras que nos comunicaban lo grandes que son (muy bien Jorge Guirao y Javi Vox) entre acústicos reflejos que nos traían recuerdos de nuestra niñez cuando escuchábamos a The Shadows, y que hicieron que casi llegáramos a tocar el cielo para luego volver a tocar el suelo en el tobogán de sonidos que ayer nos propusieron Second.




Psicopático fue el regreso a Demasiado Soñadores, lo que convirtió a la Joy en un intenso y emocional refugio de ecos que nos recordaban al primer amor, hasta que se cortó a mitad de la canción, con la invitación a bailar un reggae, en el que Sean bailaba más que nunca, seguro del éxito que les esperaba. Una intensidad que se transformó en júbilo cuando sonó su hit Rincón Exquisito, ampliamente coreado por todos los asistentes, que convirtieron a la canción en uno de los momentos más emotivos de la noche, que no tuvo ni un respiro cuando sonaron las notas de Prototipo, una canción ensamblada en un sonido más que brillante de unas magníficas guitarras, que descansaron un poco en su altividad acústica con Aquella Fotografía, donde la voz de Sean sin dejar de ser majestuosa en ningún momento de la noche, sí que se hizo dueña del escenario para mostrarnos cómo es y cómo se hace una excelente canción a medio tempo.




Casi para finalizar la primera parte del concierto, Second eligió, lo que para todo el mundo (incluido el padre de Sean, Ángel) es uno de sus grandes hits, N.A.D.A., donde además de su música, la letra da pie a mil y una interpretaciones como vidas, sueños y formas de pensar tenemos cada persona, haciendo de la música algo mágico y único (ahí es donde reside su duende) y que además nos devolvió a René al escenario, cuyo violín tomó cuerpo (tras las guitarras) cuando Sean gritó ¡lógico!. Autodestructivo fue el tema elegido para despedirse por primera vez del escenario con ritmos ingleses de los huérfanos años ochenta, lo que nos removió la memoria como si nos hubiesen dado un latigazo.




El primer bis se compuso de Invisible, Sin Aliento (magnífica versión de la canción de los malagueños Danza Invisible donde la voz de Sean se reflejó en la de Javier Ojeda) y Más Suerte, la mejor canción de su anterior Fracciones de un Segundo, y que inundó la sala de una atmósfera tan especial que terminó con Sean y Nando Robles (espectacular toda la noche) de rodillas en el escenario, lo que nos llevó al segundo y último bis con Tu alrededor a la que René dio un toque folkie al inicio del tema y que ya nos anunciaba que estábamos llegando al final, que se produjo con otro de sus canciones más queridas por sus fans, Rodamos, ampliamente coreada y con Sean cantando entre el público, concluyendo con un infinito ¡gracias! por parte del cantante, lo que sin darnos cuenta nos sirvió para cerrar un mágico círculo que empezó con Mañana es domingo.




Para finalizar, quiero dejar constancia de la bondad, generosidad y talento musical, pasado y presente, de los padres de José Ángel Frutos (Ángel y Joaquina) con quienes tuvimos la suerte de compartir el concierto, y con los que siempre atentos a todo lo que allí estaba ocurriendo, intercambiamos muchos pareceres, anécdotas y sentimientos sobre Second y su música (sencillamente geniales y desde aquí nuestra admiración). Y para que no falte nada, Maryan Frutos nos emplazó al concierto que su grupo Kuve dará el jueves en Madrid en la Sala Soul Station. Y que podemos decir, sino que: ¡allí estaremos! Un magnífico cierre para una noche de música construida para soñar.




Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

ZOÉ, MÚSICA DE FONDO: UN MAGNÍFICO TESTIMONIO VISUAL Y SONORO.


Los fans del grupo mexicano Zoé, están de enhorabuena por varios motivos, el primero de ellos, porque el pasado 22 de marzo salió a la luz un magnífico álbum que para nuestra dicha no es sólo sonoro (porque en esta ocasión la excusa lo merecía), y junto al cd de audio que recoge la grabación que se realizó en los Estudios Churubusco de México DF, se acompaña de un documento visual en forma de DVD que recoge dicha actuación, gracias a que la cadena MTV les eligió para grabar el MTV Unplugged de Zoé; el segundo motivo de satisfacción, es la buena acogía que este cd+dvd ha tenido ya en el mercado norteamericano y mexicano, donde ha alcanzando los primeros puestos de las listas de ventas.


Pero la auténtica maravilla y novedad, es el testimonio visual y sonoro que va a quedar de esta inigualable experiencia, a la que Zoé se enfrentó en un escenario circular a partir del cual, se disponían cámaras y público con la jaula (portada del disco) y su pez en el centro del mismo. Como toda ha si planificado al milímetro, la alta calidad de las imágenes y el sonido, se hacía acompañar de una no menos dichosa luz, que entre tonos azules y naranjas, recogía más si cabe a los músicos para darles un tono más cercano y familiar (casi se podían adivinar las llamas del fuego dentro de la chimenea de nuestro salón), porque ese es lo que transmiten Zoé, cercanía y familiaridad adornadas de buenas canciones a raudales, donde los guiños a la música de otras décadas era evidente en el micrófono de León Larregui o en los cañones de luz que había en la parte posterior del escenario.


La realización se ha dispuesto de tal manera, que los movimientos de las cámaras acompasan a la música perfectamente, combinando las tomas generales con los detalles más cercanos que ensalzan el protagonismo durante la actuación de cada uno de los músicos, y dentro de éstos, hay que hacer una mención especial a los cuartetos de cuerda y metales que han proporcionado un toque elegante y maravillosamente distinto al sonido característico del grupo Zoé, que se encontraba desplegado sobre el escenario con sus instrumentos como un ejército al inicio de la batalla.


En cuanto a la parte sonora del álbum, las canciones son las conocidas por todos, si exceptuamos Labios Rotos, un tema que está muy en la línea Zoé de composiciones como No Me Destruyas (sonó justo detrás de esta canción). Las colaboraciones estelares para tan magna ocasión, se iniciaron con Adrián Dargelos en el tema Dead, que casi sin querer se convirtió en la primera de las canciones más aplaudidas por el público, y más rítmicas, con unos magníficos punteos de guitarra que dieron paso a una no menos estupenda sección de cuerda que se fundió a la perfección con las voces de los cantantes y las palmas del público, convirtiendo el tema en una suerte de múltiples interpretaciones, y que continuó con Veneno y Paula, donde la voz siempre acertada de León Larregui cobró un gran protagonismo junto al piano, los violines, las guitarras y la batería, que acabaron haciendo saludar a Jesús Báez (piano). Un ambiente cálido y festivo que no decayó con Infinito, donde Zoé nos regaló un ambiente muy envolvente, que sirvió para crear el momento propicio que nos llevó a una de las mejores versiones del concierto, y donde el tema Vía Láctea sonó a un ritmo más rápido, sobre todo al principio en el que fue ayudado por la sección de viento, para convertirse a continuación en casi un rock desenfadado con xilófono incluido. Poli lo hicieron muy al estilo Beatle con un coro love, love, love que el público aplaudió al compás de la música.


La parte final se inició con Luna y el reconocimiento a Denise, que en esta canción dio sobradas muestras del gran poder que tiene su voz (magnífica durante toda la noche acompañando a León) y que aquí alcanzó momentos mágicos que se desbordaron en plenitud cuando sonó al unísono la sección de cuerda, convirtiendo el escenario en un deleite sonoro que el público agradeció con una gran ovación, que subió, cuando Bunbury salió al escenario a cantar Nada, dejando muestras fehacientes del tirón que tienen las estrellas de cara a sus fans, y que en esta ocasión, estuvo muy bien sentado en su butaca interpretando un buen dúo junto a León, convirtiendo la canción en una muestra de las infinitas energías que siempre le acompañan, haciendo una vez más las delicias del público, cuando se fundió en un gran abrazo con León al finalizar el tema. Una imagen que dio paso a Nunca, el tema con el que finaliza este Música de Fondo, y donde una vez más, Denise vuelve a estar sublime junto a una gran intensidad musical.


Grandes Zoé y grande este Unplugged on MTV denominado Música de Fondo, sin duda, un magnífico testimonio sonoro y visual para todos aquellos que aman la música.


Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

miércoles, 6 de abril de 2011

THE GIFT, EXPLODE: UNA ÓPERA MUSICAL FUSIONADA CON EXPLOSIVOS COLORES Y GANAS DE VIVIR


La calidad cromática de la portada de este disco (donde no hay letras) nos sirve de contraseña para entender la explosión vital en la que se encuentra The Gift. Su título, Explode, lo resume todo de una forma muy acertada, porque su último trabajo es una pura explosión sonora que a veces fusiona el pop con la música electrónica, y en otras, deriva en la oscuridad del piano y los teclados que se dirigen hacia la fuerza operística de la voz de Sonia Tavares. Un disco brillante que viene acompañado en su edición más completa por el CD+DVD con un making of explode y una photo gallery, a lo que hay que añadir un magnífico formato en forma de pequeña agenda que es sencillamente genial, donde el cromatismo de la portada se funde con el de las fotos del interior, que revisten a la miseria de una extraña belleza, lo que nos hace caminar y ver de forma diferente, lo que a modo de regalo nos ofrece The Gift, en un concepto que va más allá de lo sonoro, para convertirlo en una demostración del art-indie con mayúsculas, en cuyo mensaje cabe todo: la experimentación musical, la explosión de imágenes impactantes y el mensaje globalizador del mundo en el que vivimos. Este macro espectáculo, tiene una cita en España, en concreto, el grupo ofrecerá una única actuación el sábado 7 de mayo en el Circo Price de Madrid a las 21:00 horas (más información en http://www.thegift.pt/).


Consideraciones metamusicales aparte, The Gift ha elegido la canción Made For You como single de este trabajo, lo que nos sirve para decir que es un tema que se encuentra inmerso dentro de la parcela más experimental que The Gift ha elegido para mostrarnos una cara nueva de la banda, más próxima a reivindicaciones musicales que tienen que ver con la sana intención de buscar y probar con sonidos cercanos a un trivalismo electrónico (cercano al Peter Gabriel más étnico) y que comparte protagonismo con matices pop-folkies al estilo Arcade Fire, una innovación acústica a la que se une Let It Be By Me que abre el disco, y que con RGB matizan hacia una concepción musical que se mueve a medio camino entre su anterior sonoridad épica y una nueva versión más cercana al pop alternativo con raíces en la música anglosajona y que también nos recuerdan a alguno de los temas de esa ópera moderna llamada The Suburbs, para desembocar en un delicioso protagonismo del piano que nos lleva a otros lugares no muy lejanos.


En otro bloque de canciones, el juego de las voces (que nos recuerdan a las de Cocteau Twins) y la percusión, nos envuelven en estados más sensitivos, como por ejemplo en Mermaid Song, lo que en su conjunto se comporta como el perfecto atrezzo para las imágenes que sustentan a este Explode, y que sólo son una mera introducción de lo que este disco esconde, una auténtica ópera musical titulada The Singles, una canción que tiene una duración de doce minutos dividida en cuatro partes: una primera, que se inicia con un limpio y contundente sonido de guitarra que enseguida se fusiona con la gran voz de Sonia Tavares que parece guiarnos victoriosos por las cenizas de una batalla, para dar paso a un segundo corte más lento y evanescente que tiene la característica de la ensoñación de los buenos momentos que se reflejan en el descanso del guerrero, y que a modo de locomotora, deja vía libre a un sonido psicodélico heredero de los años setenta, para finalmente trasladarse a un cabaret pianístico y vocal perfectamente sustentado por el poderío musical de Sonia Tavares, hasta que la canción retoma de nuevo el ritmo inicial de la fusión entre la música electrónica y el pop, en un sinfín cíclico muy caprichoso.


La parte más tranquila del disco comienza con el tema Primavera, una perfecta balada cantada en portugués, bajo la clave de la sensualidad vocal de la diosa Tavares, que en esta ocasión, se hace acompañar de teclados y sonidos pregrabados que no nos mitigan la eclosión de sentimientos encontrados que es capaz de provocarnos esta canción ("algo me diz que há mais amor aqui") y que además, tiene la virtud de vagar perfectamente por la ribera del Sena con ecos de la mejor canción ligera francesa que navegan en busca de Aquatica, una composición de medio tempo que nos hace transitar por territotios puramente sensuales que nos reafirman en el afán de búsqueda que nos transmiten Nuno Gonçalves (que produce el disco junto a Ken Nelson), John Gonçalvez, Miguel Ribeiro y la majestuosa Sonia Tavares.


Con My Sun regresan al formato acústico más rítmico, que busca su sinergia en la contundencia de cargas sonoras más épicas que quieren hacernos latir el corazón a más revoluciones por minuto, al estilo de un explosivo motor musical. My Sun es una canción que posee un estribillo que por sí sólo nos hace pensar que este Explode ha merecido la pena, y que en Suit Full Of Colours se torna en una melodía lenta que persigue la razón de ser de una habitación llena de colores que esta vez sí, explotan definitivamente en nuestros oídos a los acordes de una gran canción titulada Race is long, llamada a ser uno de los próximos singles de este completo y maravilloso disco, que acaba con Always Better If You Wait For The Sunrise y el bonus track The Mother Of My Mother, donde la sobrecogedora voz de Nuno Gonçalves nos encoge el corazón.



Explode, tal y como dice el propio grupo The Gift, es: "una explosión de colores, de luz, de vida, de nueva vida", además de representar lo que siempre habían soñado. Y a nosotros no nos queda más que decir, que a veces los sueños se cumplen.


Crítica de Ángel Silvelo Gabriel

SERGI PÀMIES, LA BICICLETA ESTÁTICA: LA NECESIDAD DE ENCONTRARSE A GUSTO CONSIGO MISMO.

Han pasado cuatro años desde que, Sergi Pàmies, publicara su anterior libro de relatos Si te comes un limón sin hacer muecas, con el que alcanzó una alabanza unánime de crítica y público, y ese es el tiempo que hemos tenido que esperar para que una nueva recopilación de Pàmies viera la luz bajo el título de La Bicicleta Estática. Un libro compuesto por diecinueve relatos mínimos, en el que como ya ocurría en el anterior, que nadie busque entre los títulos de los relatos el título del libro, porque no está, y sólo se dará cuenta de su existencia si permanece atento a uno de los relatos donde se encuentran incrustadas estas mágicas palabras, aunque en esta ocasión, sin necesidad de esperar a las últimas líneas como en el caso anterior.

La Bicicleta Estática se erige a modo de símbolo que separa el inicio de la madurez del final de la juventud, y se comporta como un elemento aglutinador de esta colección de relatos, donde a diferencia de la anterior, podemos encontrar sin necesidad de tapujos claros elementos autobiográficos del autor, lo que también nos sirve para apuntar que, a grosso modo, los relatos se pueden dividir en tres grandes grupos: aquellos que hablan de sí mismo o en sí mismo; aquellos que abordan su relación con las mujeres y sus amores; y aquellos que contienen el recuerdo de su padre, donde es presa de la nostalgia y la melancolía, como le ocurre al protagonista de Ataraxia, al que se le extirpa la nostalgia y la esperanza como paradigmas del hombre moderno para situarlo en un mundo sin referencias. En esta ocasión, el elemento existencial y primario que recorre los relatos es el paso del tiempo que siempre juega en nuestra contra, pues nos deja en el terreno de la incertidumbre y el desconcierto como elementos fundamentales del movimiento infinito y de la búsqueda de la madurez que, más tarde o más temprano, nos damos cuenta que no existe, como tampoco existen la faena perfecta en la tauromaquia o el libro perfecto en la literatura. Así deambulan nuestras vidas que, en ocasiones, como muy bien nos apunta Pàmies, se reflejan en la de nuestros padres, aunque solo sea a través de la figuración de un nudo de corbata que, eso sí, tiene el poder por sí solo de convertirse en un todo símbolo infinito.

Benzodiazepina es el título elegido para abrir esta recopilación, un brevísimo relato que se comporta como un reflejo de sí mismo, y donde Pàmies se da cita consigo mismo a través de internet, dejándonos con la boca abierta por el poder de seducción de su prosa que, intercala magistralmente, con la introspección y la ironía en un escenario que no puede ser más actual y moderno. Un poder narrativo que tiene su máxima expresión en Acostarse Temprano, una historia breve que contiene la genialidad de contar toda una vida en apenas unas líneas bajo la original excusa de los murales que sus hijos han pintado cuando eran pequeños en las paredes de su piso alquilado que, como una máquina del tiempo, nos hacen navegar por la vida de todos sus protagonistas en una dura pero cierta soledad ante el poder infinito del paso del tiempo, que trasciende de una forma mágica en El Mapa de la Curiosidad, una geografía literaria que recoge de una manera sencilla, eficaz y escalofriante los recuerdos de la periferia parisina del autor que, desde muy temprano, se da cuenta que: “la curiosidad y la falsedad tienen vidas paralelas; y cada descubrimiento contiene una parte de verdad y otra de mentira”. Una sensación de búsqueda que se vuelve ironía en La Isla, una historia acerca de la dicotomía existente entre el suicidio y los seguros de vidas que, Pàmies, resuelve una vez más magistralmente, atrapando al lector a cada instante. Una ironía que se transforma en caprichosa, cuando a medio camino entre el mundo del cine, las noches de París y la falta de intimidad inherente a la pobreza, nos relata la noche en la que él fue engendrado, con Fellini y su film Le notti di Cabiria hacen de telón de fondo de una historia tan nostálgica como verdadera, que deviene en lucidez en el relato Las Canciones que le gustaban a Lenin, como un símbolo de aquello que quedará una vez que hayamos muerto.

Una vez se ha leído La Bicicleta Estática, uno se da cuenta que estamos ante otra vuelta de tuerca en la obra literaria de Pàmies, que sabe como nadie quedarse con lo esencial, aunque sea para narrarnos toda una vida, y en donde el paso del tiempo, quizá nos deja una única certeza: la necesidad que todos tenemos de encontrarnos a gusto con nosotros mismos.


Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

martes, 5 de abril de 2011

VOLADOR REEDITA SU ÚLTIMO LP EL LARGO VIAJE DE LA MANO DE WARNER MUSIC


El grupo aragonés Volador reedita, hoy cinco de abril, su último larga duración, que lleva por título El Largo Viaje, y lo hace, nada menos que de la mano de la multinacional Warner Music, que ha confiado en ellos para dar el salto definitivo a escala nacional, ya que tienen en su haber todos los premios posibles de la escena musical aragonesa. Con esa intención, Antílope (voz), Draco (guitarras y programaciones) y Anazul (teclados y piano) nos presentan este El Largo Viaje, con una edición CD + DVD en la que aparecen las colaboraciones de Shuarma (Elefantes) y Clara Tellez (Los Peces), a lo que hay que añadir el concierto que dieron recientemente en el prestigioso festival Luna Lunera, un documental de la banda, el video clip de la canción Lejos de la tristeza y un making off. Ahora mismo, el grupo se encuentra preparando una gira por toda la geografía española, México y algunas ciudades europeas, y como adelanto de dicha programación, os adelantamos algunas de su próximas citas en directo:


7 de abril - Zaragoza - FNAC Plaza España (Acústico)


19 de mayo - Madrid - Sala Charada


8 de junio – Barcelona – Fnac La Maquinista


9 de junio - Barcelona - Sala Sidecar


10 de junio - Zaragoza - La Casa del Loco


17 de junio - Valencia - FNAC San Agustín


17 de junio - Valencia - Sala Matisse


18 de junio - Murcia - FNAC CC Nueva Condomina


18 de junio - Murcia - Sala Mariano (Antigua Sala Stereo)


Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

lunes, 4 de abril de 2011

UN BOBO HACE CIENTO: LA VERSIÓN MÁS MODERNA DE UN CLÁSICO POR PARTE DE UN GRAN DIRECTOR



El gran acierto y la valentía de Juan Carlos Pérez de la Fuente a la hora de dirigir este clásico de Antonio de Solís y Rivadeneyra está en el toque personal y moderno que le ha impusto a la versión que de este clásico ha hecho Bernardo Sánchez. El punto de vista personal de su dirección teatral se deja ver nada más empezar la función, con una sábana o manto que llena todo el escenario, y que a modo de inmenso espantapájaros sirve para ahuyentar todo aquello que no nos satisface, y que es un guiño al carnaval y al matiz carnavalesco con el que se abre esta función (un signo sencillamente genial y marca de la casa), como también lo es el deambular de los actores por el escenario, cuando en cada escena son los encargados de montar y desmontar el nada desdeñable y ambicioso montaje de un ciudad de madera a una escala más que considerable, donde como digo, son los propios actores los que se encargan de colocar y descolocar los diferentes módulos de casas, arcos, ventanas y balcones que deambulan por el escenario, y que son el perfecto arremedo de una trama histriónica que va desde el trascendentalismo inicial (representado bajo las diferentes Edades de la Humanidad hasta ese momento: oro, plata, bronce y hierro) que con unas máscaras (guiño inconfundible del gran Pérez de la Fuente) nos muestran y advierten de los devenires de la humanidad en clave de carnaval, donde la vida y la muerte se dan la mano y lo mundano y lo divino caminan por la misma senda.


Este inicio tan llamativo y diferente, contrasta con el gran discurso que D. Luis nos hace a modo de introducción de la trama de este enredo (que surge como anticipo de lo que años más tarde se denominará comedia del figurón), donde un vizcaíno que lleva por nombre D. Cosme (genial Daniel Albadalejo) junto a su hermana Dª Isabel (Beatriz Argüello) pretende conquistar y tomar la noble villa de Madrid (capital del Reino) sin saber que puede ser ésta y quienes en ella habitan, los que les pueden engullir a ellos a más gloria de su bobería de ciento. En este sentido, Un Bobo Hace Ciento finalmente se comporta como una comedia de enredo revestida del castellano antiguo de la época, que dicho en verso suena tan distinto, que a veces resulta difícil de seguir en esta época del twitter, del facebook y del sms entrecortado. Un esfuerzo al que los actores se emplean con denuedo, si bien en ocasiones la dicción no llega a ser todo lo clara que cabría desear, pero que en ningún caso llega a la ininteligibilidad que algunos críticos han denunciado, pues al menos, el día que quien suscribe asistió a la función no sucedió.



Dentro del reparto actoral, y de la intachable profesionalidad de todos los actores de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, uno se queda con el exagerado D. Cosme (otro gran acierto de Pérez de la Fuente) que con sus vestimentas tan chillonas (dignas del esperpento de Valle Inclán) inciden en lo grotesco del ser humano y le convierten en un boomerang de sí mismo, porque su propia astucia se convierte en idiotez (la bobez que sirve para dar título a la obra de teatro). Del mismo modo, que están muy acertados Arturo Querejeta en su papel de Martín (y su soliloquio inacabado), y Muriel Sánchez en el papel de Dª Ana que el director de nuevo muy acertadamente para hacernos más fácil la identificación de los personajes viste del mismo color que su hemano D. Diego (un correcto Fernando Sendino). Del mismo modo que D. Cosme y su hermana Dª Isabel (una acertada Beatriz Argüello) llevan la misma tonalidad también, para así evitar la confusión que pueda existir al inicio de la obra, pero que a media que ésta va avanzando sin embargo se disipa.


Por otro lado, no podemos dejar de mencionar a los músicos que acompañan a los actores en toda la obra, y que el día que uno presenció la representación, hicieron una interpetación intachable, con una perfecta coordinación con los movimientos sugeridos de los actores y sus gestos, acoplándose a la perfección con las aperturas y cierres de puertas y verjas, con una notable actuación por parte del percusionista Sergey Saprychev, en contra de las críticas vertidas acerca de la música de la obra.


Un Bobo Hace Ciento es sin duda un nuevo acierto en la dirección de Juan Carlos Pérez de la Fuente, a la que el sábado 3 de abril, el público asistente premió con una larga y cerrada ovación que obligó a levantar el telón hasta en tres ocasiones.


Crítica de Ángel Silvelo Gabriel

viernes, 1 de abril de 2011

ELADIO Y SUS SERES QUERIDOS, ESTÁN USTEDES UNIDOS: TONELADAS DE BUENA MÚSICA POP


Detrás de la imagen de la portada, donde Eladio Santos está a medio camino entre Antonio Resines y Torrente (se ha resarcido en el vídeo de promoción del disco con el tema La Cruz, donde va vestido de smoking y aspecto de guaperas) se esconden las buenas intenciones de un grupo que con este Están Ustedes Unidos ha dado un paso de gigante llevados de la mano en la producción de Manuel Colmenero y Javibu Carretero.

La propuesta de Eladio y sus Seres Queridos es un pop para adultos que contiene múltiples propiedades como todo buen producto que se precie, porque en este disco se pueden apreciar matices que buscan la calidad no exenta de ingenio, que ya se pone de manifiesto en el tema que abre el disco La Cruz, con un inicio muy en la línea de algún tema de los Arcade Fire con esas guitarras acompañadas de sonidos de tambores, que se van convirtiendo en un tema-río, que como algunos otros del cd, entran enseguida por los oídos con la intención de quedarse, y que en el caso de La Cruz es una perfecta excusa para comenzar a escuchar el disco, que prosigue con el sonido de tambores, a los que en esta ocasión acompañan unas líricas gaitas gallegas en el tema Están Ustedes Unidos, que aparte de dar nombre al disco, se convierte en un leitmotiv sonoro identitario del quehacer musical de Eladio y sus Seres Queridos, con una letra no exenta de valor.



Miss Europa es una balada cargada de reflejos de una biografía fugaz, y contestataria de una forma de vida muy de moda entre los jóvenes de hoy, y es ahí, donde Eladio emerge cual iceberg a la superficie de la denuncia en forma sonora, que sabe adornar perfectamente con una magnífica letra: "te van a sacar hasta la última gota... si cuando desfilas parece que flotas" "sintiéndolo mucho se ve y no se toca Miss Europa". Con el corazón en la Mano es una canción muy potente, y sin duda candidata a single, que más adelante bascula sin dificultad entre ritmos entrecortados que derivan en las fases sonoras más convincentes acompañadas por unas guitarras exquisitas a las que se les une una estupenda base rítmica. Viviendo con Miedo nos deleita con una melodía folk pop que podríamos adjudicar a cualquiera de los mejores cantautores patrios: "los muertos de miedo se quedan en casa y dejan afuera la voces, las caras", con una profunda carga de nostalgia, donde la voz de Eladio Santos y el piano que le acompaña lo cubren y lo curan todo, y que nos da paso a una de las grandes canciones del LP El Tiempo Futuro, que de nuevo nos trae una introducción cargada de pianos y cuerdas que se convierten en una sencilla y magnífica melodía, de esas que se quedan en el subconsciente: "el tiempo del futuro está aquí". Las teclas del piano del tema Millón de Millones se hace acompañar de una base rítmica más potente, y que se escapa de las premisas anteriores para probar en sonidos que escuchamos en su momento a Angelik Acid, que es lo mismo que decir que son sonidos que se retrotraen a los ochenta y a grupos de potentes teclados sin necesidad de llegar a la música electrónica, que se amainan para regresar a los sonidos pop más convencionales con Eso no es Así, y que a su vez nos dan paso a la única canción en gallego del disco Non Quero Perderte a la que ha dotado de notas musicales que transitan por aguas tranquilas y que se convierte en una autoconfesión entre él y su otro yo, esa imagen que nos reflejan los espejos y que a veces es tan distinta a como nos vemos que no la reconocemos, y desde esa sencilla premisa, Eladio nos agarra de nuevo el corazón por la cercanía de sus letras.



Pedimos Perdón es el guiño sonoro a la música de caja de ritmos que una vez estuvo muy de moda en España con grupos como Alaska y Dinarama o Azul y Negro, versioneando sonidos y referencias acústicas de las islas británicas, pero que en este caso, se comportan como una buena canción pop fusionada bajo la influencia sonora de este gallego llamado Eladio Santos y que nos prepara para escuchar el gran tema del disco, que si bien en sus inicios no parece nada más que una nueva canción pop bien ejcutada que nos recuerda a una de las bandas sonoras de una serie de colegiales (FoQ), luego tiene la virtud de convertirse en una gran canción que empezamos a atisbar en las teclas del piano que comienzan a compañar a la voz de Eladio, y que por fin eclosionan cuando se hace la luz con esa palabra que se convierte en mágica "toneladas" donde para cada uno de nosotros significa una cosa, y que admite mil y una interpretaciones. Como no podía ser de otra manera, este Toneladas de la Nada se alarga y en esa expansión consigue transfigurar los sonidos en imágenes y ahí nos deja inmersos en mil y una aventuras. Una canción que se puede escuchar una y otra vez, y que en cada audición andas buscando esa nota del piano que más te toca el corazón. Es el gran tema del disco, y candidato al Grammy de este Están Ustedes Unidos, que acaba con una balada-nana titulada Las Madres Están Cansadas, donde una vez más, Eladio y sus letras intentan acariciarnos eso que llamamos alma, pero con mucha suavidad, para que no se note: "ellas van a un bar donde pinchan nanas... los coches cuando van a pasar son para ellas olas en el mar".


Cuando antes uno iba a Vigo siempre recordaba a Golpes Bajos, Os Resentidos o Sinietro Total sin olvidarse del Mercado de La Piedra o el Castro y sus magníficas vistas que se perdían y se pierden en el infinito del océano. Ahora, debemos volver para ver el magnífico puerto deportivo y la remozada Playa América, pero también para reconfortarnos con el sonido de Maryland, Igloo, Nadadora (aunque sean de El Grove), y por supuesto, con Eladio y sus Seres Queridos.


Crítica de Ángel Silvelo Gabriel