domingo, 8 de noviembre de 2009

JULIAN BARNES: EL LORO DE FLAUBERT.

Julian Barnes nos propone una novela que no es tal, sino que tras el personaje del doctor Braithwaite nos reconstruye una biografía atípica, la del escritor francés Gustave Flaubert. Si bien, en un principio, puede pecar de ser un ejercicio de investigación sólo apto para expertos en la obra y vida de Flaubert, poco a poco y desde un perspectiva muy original tanto desde el punto de vista literario como biográfico, nos va desmenuzando con grandes dosis de ironía y sutileza propias de la naturaleza anglosajona, los avatares más excéntricos y desajustados respecto de la vida del gran maestro de la novela realista del siglo XIX, en un trabajo que combina a la perfección la novela, la biografía, el ensayo y la crítica.

Gracias a Barnes y su alter ego, el doctor Braithwaite, nos enteramos que Flaubert (como nota curiosa conocemos que no desempeñó ningún trabajo a lo largo de su vida, salvo el de escribir en la casa paterna), odiaba el ferrocarril y el progreso, y lo expresa en frases como: ¿qué sentido tienen los avances científicos si no hay avance moral?, para más adelante enterarnos de su lista definitiva de enmigos: ferrocarriles, fábricas, químicos y matemáticas. Pero su fina y destilada inteligencia también nos deja entrever afirmaciones tan sublimes como la del página 105, cuando Barnes pone en boca de Flaubert la magistral frase de: el autor no debe ser reconocible en su obra.

El título del libro viene a ser una nueva excusa en el acercamiento a la obra del escritor francés y su famoso cuento Un coeur simple y su no menos famoso personaje de la mulata Felicitié, cuyo enigma acerca de la originalidad del pájaro, apenas se nos desvelará en el último capítulo de la novela.

El loro de Flaubert es un libro que sirve para acercarnos al personaje y a la obra del autor de la archiconocida novela Madame Bovary, así como, para conocer más ampliamente ese espacio de la historia en el que vivió Flaubert, y el poder conferir a la personalidad de ese genio francés,el calificativo de cuando menos especial.

Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

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