lunes, 9 de noviembre de 2009

LA MUJER Y LO FEMENINO EN LA OBRA DE UMBRAL



Esta es mi entrada número 100, y que mejor homenaje a este redondo número que hacerlo con la obra del genial escritor y columnista Francisco Umbral, y el estudio que sobre la misma se está desarrollando desde su desaparación. En esta ocasión, traigo aquí la celebración de un reciente Congreso en la Universidad de Pau sobre la mujer y lo femenino en la obra del escritor vallisoletano, que en la citada Universidad ha organizado Bénédicte de Buron-Brun.
Umbral, contestó en uno de sus textos que para él: la mujer era un ser perfectamente observable, lo que lleva a afirmar a los estudiosos de su obra que no es la mujer lo que le obsesiona, sino el cuerpo femenino, lo que no haría (y esto lo digo yo) sino acrecentar su imagen de dandy sesentero de grandes patillas y pantalón de campanas. Pero yo, después de leer varias referencias del citado congreso en diferentes medios de comunicación, me quedo con el Umbral íntimo, ese que existe en Mortal y Rosa y por lo que leo, también está presente en obras como Cartas a mi mujer (escrita en los ochenta), pero con vocación de publicación póstuma, donde una vez más, sale a relucir el Umbral más íntimo y más sinero, ese que se enfrenta a la vida y a la muerte en la soledad del creador consciente de su efímera existencia.

Pero para cerrar este post, y acercarlo a la noticia que lo creó, no se me ocurre mejor homenaje a Umbral que traer aquí estas palabras sobre la mujer en su vida y en su obra. En el Congreso, se concluyó que el escritor llega a la mujer a través de la poesía, aspecto que se pone de manifiesto cuando dice: la metáfora es la elocuencia del mundo. Nunca he hablado otro lenguaje. Me basta con metaforizar un amor o una desgracia para exorcizarlos. Cuando la cosa se constituye en metáfora se salva del tiempo y de la ruina. La mujer no es sino un jarro tembloroso de agua. Si disociamos esta imagen, la mujer se marchitará pronto.

La organizadora promete celebrar más Congresos acerca de la obra del genial Umbral.

No hay comentarios:

Publicar un comentario