Tiempo de comunicaciones rotas

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martes, 5 de agosto de 2014

LO QUE EDITORES, ESCRITORES, LECTORES Y CRÍTICOS HAN DICHO ACERCA DE LOS ÚLTIMOS PASOS DE JOHN KEATS.


"Una de las novelas más bellas que jamás haya leído y que está inspirada libremente en los tres últimos meses de vida del poeta británico John Keats".

Lorenzo Silva

 Recuerdo que cuando me llegó el manuscrito me emocioné y pensé: tengo en mis manos una joya, y temí que fuera uno de esos libros que solo me gustan a mí".

Noemí Trujillo

"¿Dónde hemos de buscar el valor del texto?... valores son muchos y yo no seré capaz de abarcarlos todos. Aunque sí me centraré en algunos de los que he considerado meritorios. Empezaré diciendo que la obra está escrita (estoy a punto de decir sentida) en primera persona. No sé si es la piel de Keats la que transita por la de Silvelo o la de este por la de aquel, porque el mimetismo en ocasiones es gratamente confuso, sin embargo, nunca confunde.

            Ángel Silvelo Gabriel es un autor equilibrado, alcanza un alto registro literario (¿por qué no decir poético?) y lo lleva a pulso hasta la última página. Consigue crear la atmósfera decimonónica romántica en las palabras del personaje narrador cuando este recuerda, cuando padece el desgarro de la enfermedad y cuando imagina el futuro más allá de su maltrecha existencia. Estos son algunos de los logros".

Eugenio Asensio Solaz

 
"La vida de John Keats, tan breve, ha dado no pocas biografías. La primera, en cuya agua clara han bebido las siguientes, es Vida y cartas de John Keats, de Lord Houghton. El Poeta Laureado Andrew Motion le dedicó otra. Y en nuestra lengua Julio Cortázar armó una Imagen de John Keats en la que no faltaban numerosas traducciones de los poemas del máximo exponente, sobre Lord Byron incluso, de la segunda generación del Romanticismo inglés. Ahora, Ángel Silvelo Gabriel ha publicado una novela que viene a ser una suerte de ‘biopic’ de Keats, contada desde la primera persona; es decir, del mismísimo poeta. Y lo ha hecho manejando bien sus fuentes, empleando y adaptando párrafos de su protagonista. La forma del diario ha sido, por otra parte, una adecuada elección.

            Hay que decir que Silvelo sale airoso de una prueba difícil. Yo solo le reprocharía la dependencia declarada y un punto excesiva de la película de Jane Campion Bright Star, que narra los pormenores de las postrimerías keatsianas. La prosa es elegante y cuidada al máximo y la empatía del autor con el poeta es perfecta. Por sus líneas creemos leer no al abulense de 1964 sino directamente el alma del londinense que dejó el mundo –y a este, una poesía delicadísima– en 1821.

Antonio Rivero Taravillo

 
"Ha sido un verdadero deleite leerte. Me ha robado el corazón y me he emocionado mucho desde el principio hasta el final, a veces, demasiado.

Está tan bien escrito, tan deliciosamente bien escrito, que es el sueño de cualquier escritor. Tengo que decirte que me he sentido pequeña, muy pequeña al leerlo. Si alguna vez yo escribiese algo tan hermoso habría cumplido un gran sueño. Te felicito pues, y de corazón.

¡Ahora sí podría responder a la pregunta de cuál es uno de los libros del siglo XXI! Creo que es un libro que pasará a formar parte de los grandes. Es especial. Tiempo al tiempo. Gracias por dejarnos leerlo".

Mª Isabel Rodríguez Fuertes

 

"Los últimos pasos de John Keats me ha resultado deliciosa, llena de sensibilidad, con una narración cuidada y exquisita".

Taira Nicolás
 

"Ponerse en la piel de uno de los principales poetas británicos del Romanticismo justo cuando más cerca sentía éste su muerte da pie en esta novela a una introspección intensa y lírica de un personaje para el que la contemplación de la belleza fue tan efímera como eterna es hoy para los apasionados de su obra. Ángel Silvelo bucea, bajo las coordenadas de la poesía, la lírica y el existencialismo, en los estertores del poeta John Keats (Londres, 1795 - Roma, 1821) que, lejos de amedrentarse ante la cercanía de la muerte, reflejan el heroísmo alimentado por los sentimientos (el amor a Fanny Brawne, sus hermanos y amigos, y Joseph Severn, que alivió su dolor físico y espiritual)"

Raquel Alcolea Díaz

 
A todas estas maravillosas opiniones habría que unir las que los lectores me han hecho llegar directamente. Desde aquel que se la ha leído ya dos veces, pasando por todos aquellos que han llenado de anotaciones sus páginas aparte de subrayar las frases que más les han gustado o impactado, e incluso, aquellos que me han confesado que se han emocionado y han llorado sin disimulo mientras la leían.

 
Como dije hace unos días en las redes sociales, desde el principio yo sabía que esta novela (este viaje) era una batalla perdida. De ahí, que cuando uno lee opiniones como estas sobre su trabajo, huelga decir que se emociona en lo más íntimo y da por bien empleado el tiempo, el esfuerzo y los miedos pasados a lo largo de estos últimos seis meses, justo cuando la novela dejó de ser mía para pasar a ser de los lectores, su verdadero y último destino.

 
Ángel Silvelo Gabriel

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