Tiempo de comunicaciones rotas

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lunes, 24 de mayo de 2010

RENÉE FLEMING: DARK HOPE




Si algo caracteriza a este brillante trabajo, es el laborioso esfuerzo por acercar una de la mejores voces operísticas del momento al mundo del pop. Algo que no sólo se deja entrever en el tono comedido de la voz de la soprano Renée Fleming a la hora de interpretar los temas, sino también en los arreglos musicales de cuerda que acompañan a su voz en cada una de las canciones. Si ella baja el tono en su interpertación, el productor David Kahne hace lo propio a la hora de producir las canciones que él mismo ha seleccionado de entre los 35 inicialmente elegidos. Y a tenor del resultado final, hay que decir que lo ha hecho con mucho acierto y gusto musical, a la par que variedad a la hora de seleccionar tanto canciones como autores y estilos.

Dark Hope representa sin duda un extraordinario ejercicio de fusión entre los inicialmente distantes mundos musicales de la ópera y la canción popular, dejando a un lado falsos estereotipos y romas sensibilidades. Gracias a este ejercicio de riesgo controlado, podemos disfrutar de una intepretación del tema Hallelujah del gran Leonard Cohen en la voz comedida a la vez que prodigiosa de Renée, que le dota a la interpretación de unos matices femeninos hasta ahora desconocidos, a una canción siempre asociada a la voz profunda de Cohen.

Del mismo modo, que el tema en medo tempo que es el primer single de Dark Hope, (Endlessly del grupo Muse), se convierte en una vigorosa balada a la que Fleming proporciona una nueva energía, haciendo resurgir en su voz registros que hasta ahora la propia soprano desconocía, pero en los que se desenvuelve con la soltura de las divas.
No podemos dejar de señalar tampoco, el acierto que David Kahne ha tenido a la hora de elegir temas como Mad World de Tears for Fears o In Your Eyes de Peter Gabriel, dos canciones que por sí solas forman parte del subconsciente musical de varias generaciones, como muestra del poder de la música pop en la sociedad actual.

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