Tiempo de comunicaciones rotas

Tiempo de comunicaciones rotas

martes, 29 de noviembre de 2016

EN EL 81 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE FERNANDO PESSOA



Mañana 30 de noviembre del año 2016 se cumplirán los primeros 81 años de la muerte del poeta portugués, Fernando António Nogeira Pessoa, en el hospital de San Luis de los Franceses en Lisboa. El 28 de noviembre, antes de salir de la vivienda que ocupaba en el número 16 de la Rua Coelho da Rocha pidió que le afeitaran, tal y como recoge el escritor italiano Antonio Tabucchi en su magnífico relato Los tres últimos días de Fernando Pessoa: «Antes tengo que afeitarme, dijo él, no quiero ir al hospital con esta barba, se lo ruego, vaya a llamar al barbero, vive en la esquina, es el señor Manacés». Sin embargo, y por si acaso, tampoco quiso descuidar su aspecto más íntimo y poético, y mientras el taxi esperaba y el barbero le afeitaba se puso a leer las poesías de su amigo Sá-Carneiro.
El resto fue una tenue nebulosa provocada por una cirrosis hepática hasta que poco a poco se fue. Una nebulosa que la sabia narrativa de Tabucchi ficciona a modo de despedida a través de la visita que le rinden en su habitación sus heterónimos más importantes (Bernardo Soares, Coelho Pacheco, Álvaro Campos, Alberto Caeiro y Ricardo Reis). Todo está narrado como si fuera un sueño o un último delirio literario del portugués más universal, en el que en apenas unas hojas, se  recorren —en una prodigiosa elipsis— su vida, su obra y ese constante desasosiego que no le abandonó ni tan siquiera al final, pues poco antes de morir cuentan que aún le dio tiempo a escribir: «I know not what tomorrow will bring…», que traducido al castellano queda como: «No sé lo que traerá el mañana…» En este sentido, como no hay mejor manera de rendirle homenaje a un escritor como a través de su obra, aquí queda uno de sus numerosos poemas.
EN MÍ INÚMEROS VIVEN
En mí innúmeros viven,
Si pienso o siento, ignoro
quien es quien piensa o siente.
Soy tan sólo el lugar
donde se siente o piensa

Yo tengo más de un alma.
Hay más yos que yo mismo.
Existo sin embargo
indiferente a todos.
Hágolos callar: hablo.

Los impulsos cruzados
de cuanto siento o no
disputan en quien soy.
No cuentan. Nada dictan
a quien me sé: yo escribo.

Poema En mí innúmero viven de Fernando Pessoa a través de su heterónimo Ricardo Reis.
Traducción de Carlos Clementson.

Ángel Silvelo Gabriel

No hay comentarios: