jueves, 31 de diciembre de 2009

RESUMEN BLOGUERO 2009


Ya quedan pocas horas para que acabe el 2009 y es hora de hacer balance. Para mí, ha sido un año muy importante en el apartado profesional, pues he conseguido las metas que llevaba varios años persiguiendo. Pero en este caso, lo que nos atañe es el ámbito literario, cultural y bloguero.

En primer lugar, gracias a todos aquellos que os habéis adherido al blog y habéis hecho comentarios sobre aquello que os interesa, pues eso siempre es un empujón de ánimo para quien escribe y le ayuda a seguir en el empeño, pues lo de publicar post tan habitualmente es bastante complicado, y aunque no os lo creáis agota mucho más de lo que parece.

A nivel literario deciros que sólo quedé tercero en un premio con el cuento Discursos Interiores y fui finalista en otro con El Hombre que tenía una tara, lo que para mí ha sido un resultado bastante decepcionante. De ahí, que voy a intentar centrarme más en el aspecto creativo de la escritura y dejaré a un lado mi faceta bloguera.

En cuanto a este nuevo medio de expresión, deciros que esta aventura que comenzó accidentalemente en el mes de julio ha avanzado de una forma cuando menos sorprendente, y que en cifras os paso a resumir aquí:

Entradas publicadas en este blog: 140.
Páginas vistas totales en este blog: más de 4400.
Visitas únicas totales en este blog: más 2250 (a pesar que en este mes me borraron alrededor de 800 y todavía no lo han solucionado).

En la red social Whohub han visto mi entrevista 337 personas.

Mi colaboración con la Revista Cultural Civinova se ha saldado con 33 reseñas publicadas sólo en los meses de noviembre y diciembre; y en el blog que tengo en su red social Civinova he publicado 45 entradas.

Asimismo, en los dos blogs que tengo en el diario Qué.es he publicado 30 entradas de música que han recibido 11 comentarios; y en el de relatos breves he publicado 24 entradas que han recibido 8 comentarios. Además, he tenido mucha suerte, porque me han resaltado en su portada 10 de esas entradas, de las que 3 de ellas han sido publicadas en el diario de papel. Además, en dicho diario he publicado 4 crónicas de conciertos musicales y otras 4 de críticas de películas de cine.

En el ámbito literario he escrito 12 relatos cortos, 22 microrrelatos y 1 poesía.

En resumen, ha sido un feliz año bloguero, en gran parte gracias a todos aquellos que me habéis seguido.

Desearos lo mejor para el próximo año, y que por lo menos, nos sirva para seguir creciendo como en éste.

Por mi parte, mil gracias a Manuela por su tesón, apoyo y cariño, y a África por su apoyo y atención a todas mis propuestas.

¡Feliz 2010!

miércoles, 30 de diciembre de 2009

VENTANAS SIN FONDO

Ventanas sin fondo recogen a mis huérfanos oídos. Las fotografías del verano todavía se preguntan qué ocurrió el día que te fuiste. ¿A qué saben los deseos? Reflejos rotos que nadie sabe a dónde han ido a parar. Los exploradores de sentimientos no encuentran tu rastro. Las vallas que han sido destruidas abren sendas hacia lo desconocido. Teléfonos que no suenan y palabras que no se oyen.

Tus recuerdos me arrastran hacia ventanas sin fondo. Caigo, caigo y caigo... Pienso que tú estarás al final de esa caída, en un colchón de rosas amarillas. Flores azules y pájaros verdes nos acompañan en nuestra despedida. Trazo un sinfín de corazones en el aire con tu nombre, pero todos se desvanecen entre las nubes y tu ausencia.


Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel

domingo, 27 de diciembre de 2009

ALGO PASA EN HOLLYWOOD



Una primera lectura de Algo pasa en Hollywood es la obvia, un productor que en dos semanas de su vida nos sirve de delator del intramundo de la industria cinematográfica mundial por excelencia. Rápidos movimientos de cámara en los largos desplazamientos de automóvil, le sirven a su director, Barry Levinson, para contraponer ese frenesí en la vida de Ben, con las palmeras que adornan las mansiones donde viven sus diferentes ex (mujeres, hijos, butacones preferidos) y a partir de ahí, se nos van mostrando un desfile de egolatrías cada vez más destructivas. Veáse: actores, directores, productores, guionistas, representantes, etc.


Ante todo ello, Ben (Robert de Niro) va pegado a su Porsche todoterreno y su pinganillo inalámbrico del móvil (símbolos de la omnipresencia laboral). Ben es dominado por el frenético ritmo de trabajo al que está sometido por las diferentes películas que produce, y en este caso, De Niro interpreta a un impasible personaje, excepto cuando descubre que su segunda ex mujer está iniciando una relación con un guionista amigo suyo.


Sin duda, el guionista Art Linson (también productor) conoce al dedillo las entrañas de este mundo aparentemente siempre lleno de starlets , divas y alfombras rojas (¡qué ironía!). Pues lo que queda claro después de ver la película es que el cine es una industria como otra cualquiera, donde los trabajos que finalmente son expuestos a los espectadores han pasado con anterioridad por acuerdos que no están exentos de presiones y traiciones.


Hasta aquí lo obvio, pues la interpretación de quien escribe esta reseña se queda con aquello que trasciende de lo que se ve en la superficie. En primer lugar, el título Algo pasa en Hollywood parece decirnos a las claras, que efectivamente algo ocurre cuando un productor que paga una fortuna por un film, es incapaz de someter su criterio al director y éste inteligentemente le engaña cuando el productor cree que ha salvado un escollo; o cuando la muerte de un perro es más importante que la de una persona (en este caso el protagonista que representa Sean Penn); o cuando nadie es capaz de hacer entrar en razón a la vanidad de una estrella de cine (Bruce Willis) a la hora de iniciar una película de la que dependen los empleos de centenares de personas. En este sentido, lo que trasciende ante tanto caos es la falta de una mínima reflexión, algo que parece imposible en el mundo de bambalinas hollywoodiense.


No obstante, lo mejor de la película es el retrato que se hace del protagonista. Y en este caso, hago hincapié en su crisis existencial. Ben es un hombre que pasa de los cincuenta, que ha fracasado en dos matrimonios y que está a punto de fracasar en su vida profesional (a la que ha dedicado gran parte de su vida). Esa sensación de confusión y soledad del personaje, nos transmite la falta de comprensión ante todo aquello que le ocurre, baste simplemente describir su incomprensión a la hora de tener que arreglar su vida matrimonial ante una orientadora, cuando él lo que quiere es sencillamente estar con su guapa ex mujer (Robin Wrigth Penn).


Algo pasa en Hollywood es otra película entretenida que ataca, quizá con menos fiereza que otras anteriores, la industria del cine y a quienes la fabrican cada día, lo que nos demuestra a las claras que sí, algo pasa en Hollywood.

sábado, 26 de diciembre de 2009

JORGE ALBI Y SUS 69 PÉTALOS


Ahora que nos encontramos de lleno en las fiestas navideñas, fechas muy dadas a la proliferación de fiestas con familiares y amigos, qué mejor que pasarse a tomar algo por 69 Pétalos, club madrileño que es una mezcla de programa de radio, cabaret, disco ochentera y club moderno con un toque friki a imagen y semejanza de su alma, Jorge Albi.

Nada más entrar en su página web, Robert Smith interpreta un tema cuyo título desconozco, pero que me recuerda mucho a su In Between Days, y que en sí mismo ya es una invitación a ir a esta catedral de los mejores sonidos pop de la historia de la música, donde se unen las mejores melodías de la música popular de una forma natural y ecléctica como su clientela.

Lemas como INALCANZABLES, JÓVENES COMO LEONES, LIBRES Y FELICES, INQUIETOS Y TRAVIESOS, nos invitan a disfrutar sin miedo de un poco de libertad en la noche madrileña de una forma diferente, inteligente y sobre todo divertida.

Pero ¿Qué hay detrás de 69 pétalos? Pues ahí, entre otros, está Jorge ALbi, alma inquieta de un sinfín de proyectos alternativos y originales siempre vinculados a la música y el espectáculo con mayúsculas. Todavía recuerdo ese magnífico progama que era La Conjura de las Danzas en Onda Cero, con propuestas alternativas para oídos inquietos y hartos de escuchar radio fórmulas deprimentes. Ahora se nos ha convertido en un agitador de la noche madrileña (primero con Déjate Besar, homónimo de su último magazine radiofónico) con los mejores ecos de un pasado glorioso y toques si se quiere kitsch o frikis, pero sin duda originales y diferentes, a imagen y semejanza de un universo siempre libre como es el de Jorge. Atrás quedaron aquellos tiempos en el que le conocí como itinerante y esporádico Dj de locales aburridos, a los que él daba un toque siempre de genialidad, y en los que intentaba ganarse la vida y abrise camino en un mundo plomizo y escasamente original.

De su perfil en la página web de 69 Pétalos destacamos la descripción inicial que hacen sobre este personaje alternativo cuyo lema vital es: VIVIR SIN POSESIONES y que dice así: Soul Tan, alma mater del dream team, los delirios concatenados que transcienden el cateto y la hipotenusa. El don de la instantaneidad wu wei del vacío para ser inundado por mil y un sonidos para sus noches imposibles.

CATHERINE O'FLYNN, LO QUE PERDIMOS: LA INTEMPERIE DE LOS SENTIMIENTOS


La Historia de la Literatura se muestra pertinaz en su anecdotario, repitiéndose una y otra vez en lo que denominamos errores o fracasos literarios. Esto es lo que ha ocurrido con la primera novela de Catherine O'Flynn, rechazada por más de veinte editoriales antes de ver la luz, y que gracias a la insistencia de su autora, hoy podemos disfrutar de lo que sin duda es un prometedor punto de partida. Una vez superado el escollo inicial, Lo que perdimos ha cosechado innumerables premios como por ejemplo: el Costa Award, el Galaxy British Book Award, el Jef Group Award, etc.

¿Qué sentido encierra el título en la obra? Lo que perdimos es la ausencia de una parte de los binomios en los personajes de la novela; en la niña detective (Kate) de su padre, en la dependienta de la tienda de discos (Lisa) de su hermano Adrian, en el vigilante jurado (Kurt) de su esposa. Lo que convierte a la novela, en una búsqueda de aquello que perdimos en la intemperie de los sentimientos, o en la dura y cruel soledad diaria.

La estructura de Lo que perdimos se desarrolla en cuatro partes. En la primera se cuenta la historia de Kate Meaney, una niña que sueña y juega a ser detective, y que está relatado como un cuento o relato para niños, pero sin ser ellos sus destinatarios. Aquí hay aventura, inocencia e ilusión. La segunda parte desarrolla las vidas de Kurt y Lisa, ambos con su propia pérdida sobre sus grises y anodinas vidas, una sombra demasiado larga y que está relatada en un tono existencialista sincero, auténtico y real, con grandes descripciones de los sentimientos y experiencias vitales de los personajes, sin duda lo mejor de la novela. En las dos partes restantes, la autora intenta cerrar todos los círculos abiertos en el desarrollo narrativo de la intrahistoria de la novela, y aunque los cierra hasta en la última línea de la obra y nos deja pruebas de todo lo que hasta entonces ha sucedido, no llegan a ser tan convincentes como las dos partes anteriores, pues una vez más en la literatura contemporánea, nos muestran una historia de ¿fantasmas? para resolver la existencia de unos personajes que en sí mismos ya lo son.

Este matiz del más allá, es algo que por ejemplo emplea Murakami en lo que él llama su viaje o el traspaso al otro lado, y que en su caso y en el de O'Flynn son muestras muy significativas de la creación de un nuevo sentido trascendente de la muerte, en una sociedad que cada vez más explora e intenta dar respuestas alternativas a la propuesta religiosa de la cultura católica occidental.

Pero si no nombrásemos al centro comercial Green Oaks, de Birmingham (un personaje más de la novela) no estaríamos abordando con rigor este comentario. El centro se erige como el lugar donde se reúnen todas las personas de una comunidad (la ciudad de Birmingham) y que sin duda, como he leído en algún comentario sobre esta novela, los centros comerciales representan las actuales catedrales de la humanidad en el mundo civilizado. A esta afirmación, se le pueden añadir todos los matices que cada uno quiera, pero en sí misma es una comparación muy acertada.

Lo que perdimos, es una primera novela muy notable, de ahí que no nos extraña los premios que ha cosechado, y que sin duda nos da a conocer a una nueva voz, la de Catherine O'Flynn, a la que no nos queda si no felicitar.

Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

jueves, 24 de diciembre de 2009

ECOS NAVIDEÑOS

Busco su voz en los pasillos de mi memoria. La persigo en el armario de los ecos perdidos. Pero nada, no la encuentro. Nunca pensé en lo esencial que para mi era su presencia. En el espejismo de vitalidad que me proporciona escuchar su ronco timbre de voz. Mi caprichosa ansiedad, teñida de falsete, no se resigna. Explora entre los ecos navideños que ve en las caras de los niños. Pero nada, ahí tampoco está.
¿Por qué se habrá marchado? Añoro su voz, y ansío no perderla dentro del cajón de mis mejores recuerdos. No quiero pensar que es un trovador a la fuga. Efímero como las canciones que interpreta. Fugaz como el hálito de mi corazón cuando le escucha. Busco entre las melodías olvidadas que él me devuelve con alegría. Repaso siluetas, imágenes y nombres que sólo se hacen presentes con su presencia. Pero nada, es pertinaz en su ausencia.
Quizá esté lejos, repartiendo alegría, magia y sueños entre oídos agradecidos. Rodeado de miradas que sí le dicen algo, y que le recuerdan, que al menos una vez al año, debe compartir sus ecos navideños con aquellos que de verdad le necesitan.

Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel

domingo, 20 de diciembre de 2009

RAPHAEL, 50 AÑOS DESPUÉS



La gélida tarde noche madrileña, invitaba a cobijarse del frío en un lugar acogedor, y eso fue lo que hicimos cuando entramos en el Teatro Compac de la Gran Vía madrileña, un espacio que Raphael, entre otras cosas, llena de calor, cercanía y música.

Antes de entrar, pensé en mi infancia y mi vinculación a lo que antes se denominaba música ligera, pero fue un recuerdo que enseguida disipé al ver a este maestro de la música con mayúsculas encima del escenario. Después de una larga y cerrada ovación, comenzó su actuación con el Caminante de Machado, y ahí quedó claro que esa noche iría de apoteosis en apoteosis, con un público totalmente entregado a su causa.

Del escenario pendían tres pequeñas pantallas retrotáctiles, a las que él acompañaba con el movimiento de sus manos. Manos que cruzaban el aire e iban en busca de la magia que canción tras canción iba distribuyendo por el abarrotado teatro. Tampoco faltaron sus dotes interpretativas a la hora de bailar los ritmos de sus canciones, deleitando a sus fans, sobre todo cuando cantó El Gavilán.

Pero 50 años dan para mucho, y dentro del repertorio escogido por Raphael para festejarlo, incluyó canciones de todos estos años, dejando un gran espacio para homenajear a las canciones que mayor éxito le dieron en Sudamérica, y que a uno se le pusieron los pelos de punta cuando escuchó su versión de Volver Volver (con manta azteca incluida) ya que el día anterior escuché esa misma canción en la voz de Álvaro Urquijo y los Secretos, lo que sin duda nos demuestra lo universal que puede llegar a ser la música.

Por resaltar alguna de las 39 canciones que cantó a lo largo de las casi tres horas de concierto, digamos que ahí estuvieron presentes Digan lo que Digan interrumpida con una larga ovación, Gracias a la Vida, Llorona, Yo Sigo Siendo Aquel en la que un público entregado corea junto al cantante, o Estar a Enamorado, o Tengo el Corazón en Carne Viva...

Tampoco faltaron las alusiones a grandes cantantes desaparecidas, y a las que Raphael también rinde homenaje. Con Rocío Dúrcal presente en las pantallas de vídeo interpretó Como Dos Enamorados, y con Rocío Jurado Como Yo Te Amo.

Por si nos quedaba alguna duda de su versatilidad como cantante y showman, Raphael nos deleitó con Escándalo a ritmo de rap, o su acapela del Tamborilero que cerró su actuación a las 11, 25 horas y después de casi tres horas de un derroche de voz, profesionalidad e ilusión, como si estuviera iniciando su carrera esa misma noche. Pero este huracán de la interpretación también es humano, y abandonó el escenario felicitando las fiestas a todos los allí presentes.

sábado, 19 de diciembre de 2009

LOS SECRETOS: FIN DE GIRA GRACIAS POR ELEGIRME


Cuando entré en un abarrotado Palacio de los Deportes de Madrid (12.000 personas), Mamá ya había comenzado su actuación, aunque enseguida alguien me dijo que por el escenario ya habían pasado Madrileños 84 (¿a qué hora comenzaba este fin de fiesta?). De todas formas, aún pude escuchar a José María Granados y su banda interpretar parte de sus éxitos, como: Número Equivocado, Chicas de Colegio o el Último Bar, junto con alguna canción de su nuevo trabajo La Mejor Canción. Además, su granito de arena emotivo vino cuando hicieron Nada más, agradeciéndole a Álvaro Urquijo su inclusión en el cartel del concierto.

A las 10,25 (justo una hora después de lo que marcaban las entradas como inicio del concierto)salieron Los Secretos al escenario tocando A tu lado, entre una lluvia de notas musicales que procedían de las pantallas gigantes de vídeo que coronaban un espectacular escenario. Enseguida, recordé aquella mañana de domingo, cuando los vi por primera vez en la discoteca Consulado de Madrid, en las actuaciones matinales de los 40 Principales bajo el slogan "Son lo más", de Joaquín Luqui .
El concierto comenzó con un ritmo suave, que se prolóngó durante las dos horas y media largas que duró, y con ligeras variaciones en los arreglos de los temas, lo que yo agradecí, y que me hizo pensar una vez más en la gran maestría musical del grupo. Después de A tu lado, siguieron Margarita, No me imagino, Colgado, El Hotel del Amor y la Calle del Olvido, donde el público se arrancó cantando coros junto a Álvaro.

Pero a veces, las ausencias se hacen tan presentes, que la fina línea que las divide acaban confundiéndose con las presencias, y eso fue lo que ocurrió anoche en el Palacio de los Deportes de Madrid, cuando Álvaro nos confesó que estaba seguro que por allí andaba el alma de su hermano Enrique, al que el grupo rindió un gran homenaje con orquesta tras el escenario incluida, y que comenzó con Hoy la ví (última canción compuesta por el malogrado Enrique) y a la que siguieron No me digas que no y Ojos de Gata (con imágenes de Enrique en las pantallas de vídeo), así como, Cambio de Planes, donde el pabellón se puso con los pelos de punta por la emoción.

El ritmo del concierto fue subiendo con El Primer Cruce, para culminar en éxtasis cuando tocaron el primer himno de la noche: Sobre un Vidrio Mojado, lo que provocó una marea de bailes incontrolados y coros masivos de un público entregado. Luego nos regalaron Ojos de Perdida, que como muy bien nos apuntó Álvaro, fue la primera canción compuesta por Enrique cuando tenía dieciséis o diecisiete años, y que fue vitoreada con oés. Detrás, llegó Déjame y todo se vino abajo, himno generacional donde los haya, y que traspasa todos lo imaginarios colectivos nombrables. En ese momento eran las 12,10 y ahí finalizaron el concierto.

Pero estaba claro que ese no era el final, pues en el primer bis abrieron con Agárrate a mí María, a la que siguió Por el Bulevar de los Sueños Rotos y Gracias por Elegirme, con la que abandonaron de nuevo el escenario con un "Gracias con todo nuestro corazón" de Álvaro.

En el segundo bis atacaron con Volver y Otra Tarde, donde el público volvió a mostrarse eufórico y dejó a las claras que aquel prinmer Lp, es una de las recopilaciones míticas de la música pop española (quien lo iba a decier). Después vinieron las presentaciónes del grupo y lo que a mí me pareció sencillamente mágico. Donde hicieron Canción Lógica de Supertramp, Stay de Jackson Browne y El sitio de mi recreo de Antonio Vega.
El final, como no podía ser de otra manera, fue una versión acapela del Déjame, donde los cinco componentes del grupo hacían los coros mientras el público cantaba de pé a pá la canción, y eso fue a las 12,55 horas. Por muy manida que esté la frase, cuando abandonaba el Palacio de los Deportes pensé primero, en el maravilloso concierto al que había asistido, y después, que Los Secretos forman parte de la banda sonora de varias generaciones de españoles.

viernes, 18 de diciembre de 2009

X FESTIVAL SOLIDARIO C.M. ELÍAS AHÚJA

El motivo era la recaudación de fondos para el Programa de Ayudas por Tolé y Llano Ñopo en Panamá; pero la excusa era escuchar música, y eso fue lo que hicimos en el teatro del Colegio Mayor Elías Ahúja, sito en la Ciudad Universitaria de Madrid.

El escenario, y el entorno que le acogía, nos hicieron rememorar otros tiempos de penitentes anocheceres por los locales de conciertos de Madrid, pero hoy, los sonidos y los grupos eran diferentes, y como diría el bueno de Julio Ruiz en su Disco Grande, el cartel del festival estaba formado por: Cool, Calle París, María Villalón, Second, Labuat y Marwan, aunque no hicieron acto de presencia en el escenario en ese orden.

En primer lugar tocaron Cool, interpretando tan sólo dos temas, lo que dejó un tanto fría dada la baja voz de su cantante y un sonido que dejaba bastante que desear, lo que no conformó a un público dispuesto a divertirse desde sus butacas de patio.

La animación llegó con la presentadora del festival, que no era otra que la famosa Mireia (ex novia de Ronaldo y otros etcéteras) y que seguiría, con el que para mí fue la revelación de la noche, el cantautor Marwan, con una cercanía y una grandilocuencia en el escenario digna de mención, y que consiguió reconfortar el ánimo y aunar el criterio unánime de los asistentes en su favor. Comenzó su actuación, con la canción Palabra por palabra y la sola compañía de su guitarra acústica, que desenchufó para darle un carácter más íntimo y cercano a la interpretación, consiguiendo meterse al público colegial en el bolsillo y a todos los que allí estábamos escuchándole. Después vinieron Dos Ángeles, El Chándal, y se despidió con Canción a su padre, destacando en todas ellas unas letras originales e imaginativas y de gran calidad compositiva.

Entre actuación y actuación, pudimos deleitarnos con las habilidades de algunos de los residentes, que pasaron desde el baile a lo Michael Jackson de un estudiante de Telecomunicaciones que fue muy vitoreado, hasta la interpretación sandunguera y guasona de una rumba de otro residente.

Y llegó el turno de Labuat, nombre bajo el que se cobija Virginia Maestro, la última trinfadora de Operación Triunfo, que redimió su sosería sobre el escenario, con canciones y ritmos que fueron desde la música de cabaret hasta la bosanova de Carta de Otoño, en las que se dejó muestras de una buena voz a la hora de interpetar, y la sensación de ir buscando un estilo propio muy poco afín a los triunfitos ya de sobra conocidos por todos.


Pero sin duda, cuando salieron Second al escenario, lo llenaron de una calidad y una categoría que cada vez asombra más, reinterpretando cinco de sus mejores canciones en un concierto acústico para recordar. Sencillo, directo, impactante y estremecedor en la cercanía y en una maestría a la hora de tocar y cantar que llenaron con chorros de felicidad nuestros corazones. Una a una, fueron sonando, Rincón Exquisito, Palabras, Rodamos, Algo y Todas las Cosas, que sirve para cerrar lo que es su actual gira, y en la que invitan a subir al escenario a aquel que quiera cantarla con ellos. Magistral José Angel en la voz, y no menos excepcionales el resto del grupo, siendo capaces de sacar sonidos programados de un mini teclado Casio de juguete; increíbles. Y como hice ya en la crónica de su concierto en Madrid, recojo aquí frases de sus canciones: refugiarme en las estrellas, de Palabras; o un soplo de amor a nuestros cuerpos, de Rodamos.

Después llegó Maria Villalón y su banda, que nos ofrecieron un concierto no acústico cargado de fuerza y rabia, que sirvió para levantar el ánimo de todos los jóvenes ahújos. Cabe citar, que María se quedó sin micrófono en la interpretación de su tercer tema, e hizo bajar el volumen a todos los instrumentos del grupo y se marcó un acapalea de lo más emotivo. Finalizando su actuación con el single La Lluvia, de su último trabajo.

El Festival acabó con la actuación del grupo Calle París, que interpretaron temas de su último trabajo, y por el que recibieron el Premio 40 Principales al Mejor Artista Nuevo en la edición del 2009.

jueves, 17 de diciembre de 2009

ELLA

Lágrimas de acero recorren sus agrietadas mejillas. Lo que otrora fuera una cara llena de luz, hoy es una tez marchita y apagada. Cuando la miro me pregunto por qué, y no puedo dejar de pensar en la crisis de la que todo el mundo habla, pero que a nadie parece afectar. Que se lo digan a ella, que cuando era joven ya la hablaron del futuro, y de un mundo mejor que ella, entre muchos, iban a crear. Un mundo más justo y más libre. Pero esa hermosa entelequia nunca existió en su vida. Y hoy me toca a mí levantarla, convencerla que tras la crisis habrá un nuevo futuro. Un futuro, del que para su dicha, no tendrá que volver a sufrir sus consecuencias.


Microrrelato de Ángel Silvelo