miércoles, 30 de junio de 2010

ÁNGEL SILVELO FINALISTA DEL I CONCURSO DE MICRORRELATOS "ARTESANÍA COMPRIMIDA"


La buena suerte continúa, y me acabo de enterar que estoy entre los finalistas que optan a los tres premios del concurso. El hecho de llegar aquí ya es un premio en sí mismo, pues el número de participantes ha sido elevadísimo (cerca de 600).

!Que siga la racha¡

Aquí os dejo el micro:


EL ALFARERO
¿Te gusta lo que hago?, le dijo el alfarero al niño que se había acercado a mirar cómo modelaba una vasija con el suave contacto de sus manos en el barro. El niño, sorprendido, le preguntó ¿y eso para qué sirve? Pues depende, le contestó el alfarero, porque ahora estoy haciendo una vasija para llevar agua, pero ves, la vasija se puede convertir en un plato para llevar comida, ¿qué te parece? El niño se encogió de hombros y permaneció callado. El alfarero le miró con una sonrisa en sus labios y le preguntó: ¿qué te gustaría ser de mayor? A mí me gustaría ser como Cristiano Ronaldo. ¡Ah! le respondió el alfarero mientras éste volvía a modelar el barro y de sus manos empezó a emerger una lámpara maravillosa. Cuando la terminó, le dijo: si te esperas a que se seque, podrás frotarla y pedir un deseo.


Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel

martes, 29 de junio de 2010

ÁNGEL SILVELO FINALISTA DEL II CONCURSO DE MICRORRELATOS ABOGADOS.ES DEL MES DE JUNIO


¡Por fin!, cuando nunca creía que iba a ocurrir, un microrrelato mío ha sido seleccionado como finalista del II Concurso de Microrrelatos de Abogados.es. del mes de junio. Un año detrás de ello y al final lo he conseguido. Como anécdota, decir que uno de los microrrelatos que he presentado en este concurso, ya fue seleccionado y publicado en el Concurso de microrrelatos que organiza la Editorial Hipálague, y en la edición de papel del Qué.es, y que lleva el nombre de Nunca seré abogado.


Aquí os dejo el microrrelato, aunque bajo mi punto de vista no es el mejor de los que he presentado:

SINIESTRO MENSAJE
Yo fui el único testigo, de ahí, que resulte más difícil sostener el contenido de mi declaración. A los ojos de mis superiores, no soy más que un soldado no permanente. Un desecho de tienta, como nos recordaba mi capitán cada mañana. Lo sé, mi defensa debe ser más contundente que un alegato dentro de un papel bien escrito. Nadie va a fallar a mi favor, y menos aún, un Juez Togado Militar. Cómo le explico que todo fue un maldito accidente. Sí, cómo le digo que la culpa fue de la maldita alergia que padezco, y que además se acentúa con la primavera. Mi inocente estornudo hizo que el capitán apretara accidentalmente el gatillo de la pistola que estaba revisando, y la bala que contenía, se convirtió en la emisaria de un siniestro mensaje con todas nuestras réplicas a sus continuas vejaciones. Pero ese es nuestro más íntimo secreto.
Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel

HURTS: INUNDA CON POP ELECTRÓNICO EL PANORAMA MUSICAL


Si en la época de los nuevos románticos tan importante como la música eran el concepto de la nueva identidad musical, y por supuesto la imagen, aquí están Hurts para seguir dando la razón a aquellos que creen que la música debe ser algo más que el hilo conductor de unas bonitas melodías.


Este dúo londinense compuesto por Theo Hutchcraft (cantante) y Adam Anderson (guitarra y teclados) de aspecto cuidado y sensual, se recrean con un pop electrónico fácilmente envolvente, que juega a engancharnos en ritmos seguros y certeros del éxito. Una meta que ya están consiguiendo en Inglaterra, y en concreto en el Soho londinense, donde ya son algo más que un dúo musical al uso.


Tildados como los nuevos Depeche Mode por unos, o comparados con Pet Shop Boys o Lotus Eaters por otros, lo cierto es que sus sonidos buscan el encuentro entre imagen y música, con unos vídeos que no van a dejar indiferentes a nadie, en donde se mezclan a partes iguales la estética más cult, a la vez que se proclama el culto fetichista al cuerpo femenino, o se autoproclama la más sagrada de las concelebraciones hedonistas de look cuidado y cercano a la estética homosexual.


Su primer sencillo Better Than Love ha llegado al nº 50 de las listas británicas, y su álbum que saldrá a la luz el próximo mes de septiembre, promete arremeter con fuerza en los charts más prestigiosos del país, como reclamo de mayorías ansiosas de estribillos musicales asequibles a la par que elegantes.
El pasado 23 de junio, unos pocos elegidos pudieron asistir (a través del reclamo que MySpace hizo a través de su web) a su presentación en la Sala Charada de Madrid, y donde a juzgar por los comentarios allí vertidos, dividieron a los concurrentes entre la más fría de las indiferencias, y la más fervorosa expectación y éxtasis de sus más fieles seguidores. Lo que indica bien a las claras el potencial de este grupo, que a buen seguro no pasará indavertido, y si no, escuchad temas como Blood, Tears & Gold o Wonderful Live para que cada uno saque sus propias conclusiones.

lunes, 28 de junio de 2010

EUDORA WELTY: LA HIJA DEL OPTIMISTA


La Editorial Impedimenta nos presenta bajo una excelente y cuidada edición, la novela de Eudora Welty La Hija del Optimista. Una historia que comenzó siendo un relato corto y a la que Welty después de dos años de trabajo, terminó dando forma de novela. Esfuerzo que vio recompensado por la buena acogida que la misma tuvo tanto por la crítica como por el público, y por la que finalmente recibió el Premio Pulitzer en el año 1973.
Si bien Welty empezó su carrera artística como fotógrafa, retratando el Estado de Mississippi en La Gran Depresión (lo que la llevó a recorrer pueblo a pueblo dicho territorio y le permitió conocer profundamente a sus gentes y costumbres para posteriormente plasmarlo en sus obras literarias), su incursión en el mundo de las letras se produjo a posteriori, a través de la escritura de relatos cortos. Con su primera colección de relatos Una cortina de follaje (1941) consiguió convertirse en una de las nuevas figuras literarias norteamericanas, bajo el protectorado de Katherine Anne Porter. Aunque para los estudiosos y seguidores de la carrera literaria de Welty, La Hija del Optimista es sin duda su mejor trabajo, que además, se encuadra a la perfección dentro de lo más destacado de la literatura sureña y la sitúa sin ambages en esa gran tradición de escritores sureños como son, entre otros: Faulkner, Capote o Carson Mccullers.


La Hija del Optimista nos narra la historia de Laurel, la hija del Juez McKelva, que regresa a Nueva Orleans por la operación en un ojo de su padre, y su posterior muerte al no recuperarse de la misma. Este es el punto de partida en el que Welty sitúa una historia tan intensa como íntima, donde nos va a mostar ese gran escenario que es el sur norteamericano, compuesto por unas costumbres y unos personajes muy peculiares, y que a pesar que ha sido retratado en innumerables ocasiones, esta vez Welty pone el acento en la visión de una mujer, y a través del rastreo de su pasado y su familia nos va a mostrar un universo nuevo, diferente e intenso, con muestras de una gran madurez narrativa y de ejercicio literario, como por ejemplo, cuando en la segunda parte de la novela es capaz de reproducir de una forma sublime los diferentes diálogos que se producen entorno al cadáver del juez mientras le están velando, rotando de personaje en personaje y consiguiendo dar a cada uno de ellos una particular voz que los diferencia y los retrata, plasmando de esta forma tan inteligente una fotografía dinámica de un pueblo, de una generación y de un Estado.


Pero la fuerza narrativa de esta novela se encuentra en la tercera y la cuarta parte de la misma, cuando Laurel recuerda el pasado de su madre "allá arriba, en casa" figura que se convierte en un leitmotiv intenso, íntimo, melancólico y autobiográfico con el que tiñe el relato de epopeyas y sentimientos desgarradores, tejiendo bajo ese impulso la vida de su familia, en la que se van sucediendo los recuerdos del padre (recientemente fallecido), su marido (fallecido en la Segunda Guerra Mundial) y su madre (fallecida hace diez años), lo que le permite a Welty dar saltos en el tiempo de una forma tan sutil como acertada, y lograr esa extraña simbiosis autor-obra de una forma mayúscula.
Y para que no le falte nada a esta gran novela, la superstición y simbolismo mágico de Nueva Orleans se personifican en la misma, cuando Laurel regresa a la casa paterna después del entierro, y un pájaro que se cuela por las ventanas abiertas recorre todas las estancias de la casa, consiguiendo que ella se vaya desplazando de habitación en habitación y finalmente se refugie en la que la devolverá al recuerdo de su madre "allá arriba en casa".

viernes, 25 de junio de 2010

MUNDIAL 2010: QUEREMOS Y PODEMOS

A falta de premios literarios y otras glorias que contar. Aquí estoy con carita de circunstancias con el premio que gané el otro día por un titular de ámbito deportivo y para mayor recuerdo de mis padres y familiares, pues no salía en un medio de comunicación desde que aparecí en la tele en el programa de Los Payasos de la tele: Gaby, Fofo, Miliki y Milkito.
Nunca había obtenido tanto rédito con tan pocas palabras (en total tres) que en puridad es un microrrelato con todas las de la ley al estilo Monterroso. Y como premio la visualización ante miles de personas que cada mañana ojean el Qué! antes de entrar a trabajar.

Texto de la micro noticia (http://www.que.es/)
Envía tu titular del España-Chile y gana dos camisetas como la de Ángel. Juega nuestra Selección esta noche y Qué! vuelve a regalar dos camisetas del Mundial a los tres mejores titulares que resuman el partido. Así lo hizo Ángel, usuario de Qué.es, que con la frase “Queremos y podemos” fue uno de los elegidos tras el España-Honduras. Basta que estés registrado en GenteQué! y des de forma breve tu visión del encuentro. ¡Además, tu frase podrá ser publicada en el periódico!
Como veis nada difícil. Os animo a participar.

ENTRE NOSOTROS O LA CLAUSTROFOBIA DEL AMOR


Entre nosotros llega a las carteleras españolas con el Oso de Plata de la Berlinale a la mejor Película, y el Oso de Plata a la Mejor Actirz (Birgit Minichmayr) bajo el brazo. Lo que a priori supone una inmejorable tarjeta de presentación, pero como ocurre muchas veces en estos casos, el gusto refinado y un tanto idílico de los jurados (a la sazón gente del cine) se encuentra a años luz del gusto del público.
Entre nosotros es una película lenta y claustrofóbica hasta límites insospechados, en la que su directora Maren Arde pone la mirada sobre aquello que no se dice y sobre los silencios y cambios de rumbo en las relaciones de las personas, con un planteamiento en cuanto a la estructura fílmica muy próximo a las películas más naturalistas de Eric Rohmer, pero sin llegar a su altura, pues Arde no nos compone diálogos largos y densos, sino más bien cortos y directos donde la voz original (se trata de una película en V.O.) de los portagonistas en un alemán fuerte y rudo, deja poco espacio para la dulzura.
Pero esta escasa y punzante realidad verbal, es contrarrestada por el manejo de la cámara y el posicionamiento de la misma en la casi mimética persecución de los gestos de los protagonistas Gitti y Chris (de los actores teatrales Birgit Minichmayr y Hans-Jochen Wagner) con los que Arde ha contado a la hora de contarnos esta intrahistoria amorosa, que si algo nos deja claro después de dos horas de duración, son las escasas opciones de originalidad en cuanto a planteamiento, situaciones y desarrollo en el inicio de una relación amorosa, es decir, que no descubrimos nada nuevo.
Gitti (Birgit Minichmayr) es la parte débil de la pareja, y en ella, podemos adivinar todas aquellas zonas luminosas y oscuras de los sentimientos femeninos, que en la mayoría de las ocasiones son difícilmente apreciados y comprendidos por Chris, un pusilánime a la vez que egocéntrico arquitecto, brillante en su carrera profesional, pero inadaptado en su faceta personal. Lo dicho, nada nuevo, porque aquí podríamos mencionar aunque sea en la gran distancia, a los films que abordan la vida de Picasso y sus mujeres, como expresión de la inadaptación hacia el mundo femenino de los genios o artistas con mayúculas.
Cabe decir, que Birgit se muestra muy solvente en su personaje, que a fin de cuentas es quien da forma y sustento a esta película, que al igual que ha sido rodada en Cerdeña, podría situarse en las magníficas playas y pinares de la costa mallorquina, donde la colonia alemana cada día es más numerosa, como exponente del cariz festivo de un pueblo acostumbrado al rudo frío centroeuropeo, y que en esta ocasión, ni la película ni los protagonistas logran romper.
Entre nosotros, es una película de autor, autora en este caso, premiada y aplaudida por la gente del cine y la cultura, pero sobre la que hay que alertar a aquellos que no sean unos acérrimos fans del cine lento y claustrofóbico, para que no se salgan de la sala apenas pasados veinte minutos desde su inicio, y se unan así, al inmenso silencio que nos inundó a todos aquellos que asistimos ayer al pre estreno de la misma.

miércoles, 23 de junio de 2010

TEENAGE FAN CLUB: SHADOWS


Lo mejor que se puede decir de este Shadows, y no es poco, es que se mantiene en la tradición musical y sonora de los grandes grupos escoceses, como antaño lo fueron Blue Bells y Friends Again, pero a diferencia de éstos, Teenage Fanclub se muestran incansables en el tiempo y con una extraordinaria periodicidad nos muestran el resultado de sus composiciones. Temas al mejor y más puro estilo de siempre, pop de guitarras dulces que nos distraen de la mediocridad y rutina diaria para llevarnos a las inmensas y verdes praderas escocesas iluminadas por un majestuoso e implacable sol de primavera.


Baby Lee hace las veces de primer single, y en él, podemos apreciar el buen hacer con las melodías y las guitarras de Teenage Fanclub. Pero este Shadows, no se queda ahí, y tiene momentos memorables como Sometimes I Don´t Need to Believe in Anything que nos recuerdan todos aquellos ingredientes con los que debe contar una buena canción pop. A la que hay que añadir The Fall, pop reflexivo lleno de matices a nivel vocal y sonoro, lo que se compensa con la rítmica Into the City.
En definitiva, Teenage Fanclub nos demuestran una vez más en su pausado álbum Shadows, por qué les gustan The Byrds, y por qué siguen contando con un gran número de fieles y entusiatas seguidores de la mejor música pop de los sesenta, setenta, ochenta y noventa.

martes, 22 de junio de 2010

CROWDED HOUSE: INTRIGUER


Después de varios meses de retraso sobre la fecha inicial de lanzamiento, por fin este mes de junio ha sido publicado Intriguer, el último y oscuro a la vez que psicodélico trabajo de Crowded House, apelativos que utiliza su cantante y líder, el neozelandés Neil Finn para definirlo. Lo que ha hecho, que la gira que tenían programada, haya empezado sin el cd en el mercado. Una circunstancia a la que Finn resta importancia, pues se queda con la reacción de sus fans ante el nuevo sonido que han querido dar a sus nuevas diez canciones.

El single que ha sido elegido como bandera para dar a conocer Intriguer es el tema titulado Saturday Sun que a su vez abre el disco, y en él, aunque podemos apreciar un sonido más contundente de batería, quedan plasmadas las señas de identidad de un grupo con grandes dosis beatlemanianas, y que como siempre, es capaz de crear melodías sumamente evocadoras de grandes momentos plenos de satisfacción, lo que les ha llevado a que la prensa especializada les tildara en su momento de grupo de pop facilón. Sin embargo, bajo esas melodías en apariencia sencillas, hay unas inmensas proporciones de buena música, lo que les llevó en la década de los noventa a encabezar una gran parte de las listas musicales de todo el mundo.


Intriguer es sobre todo, una introspección más profunda en su música, quizá más oscura y con un tempo en el ritmo algo más rápido, lo que no quita ni un ápice de calidad y de creación de grandes canciones como Falling Dove, que se recrean en el más clásico estilo Crowded House de siempre.
La gira pasará por España los próximos 24 de junio en Barcelona (Sala Razzmatazz), y el 25 de junio por la Sala Heineken de Madrid (precio de las entradas a 30 €).

JOSÉ SARAMAGO Y EL PODER DE LAS PALABRAS


Saramago nació en el pequeño pueblo de Azinhaga, cercano a Lisboa. En el seno de una familia humilde, un lugar del que siempre recuerda la calidad humana de su familia y vecinos, y donde seguramente fue consciente de dos cosas: una, que la vida es lo suficientemente importante para no dejarla pasar, y como él le decía al narrador y poeta portugués José Luis Peixoto: “esperemos ser capaces de no apartarnos de lo esencial, la vida, la vida. La vida, José”; y la segunda, que no hay nada más seductor que el poder de las palabras, una tras otra, creando una secuencia de ideas con las que intentar cambiar el mundo, ese sueño que siempre rodea a los creadores.

También debió pensar que no había nada más cercano y asequible que un lápiz y un papel para poder expresar todo aquello que observaba (se compró su primer libro a los diecinueve años con dinero prestado) como captador de todo aquello que sucedía a su alrededor. Empezó probando con la poesía, pero pronto se dio cuenta que ese no era su verdadero vehículo de transmisión.

El resto es historia, desde su primera novela Tierra de pecado (1947) hasta la última Caín (2009), un legado que por encima de la polémica que suscita su contenido, es eclipsado por él, el eterno rebelde que siempre tuvo el afán de hacernos pensar y replantearnos la existencia que nos estamos dando. Dotando a su literatura de grandes dosis de filosofía y existencialismo no exento de una prosa cuidada, cargada de barroquismo a veces, y que paulatinamente fue derivando en la desnudez de lo sencillo y esencial como el paisaje de su casa de Tías Lanzarote, un espacio que simboliza el inicio o final de la existencia y en el que Saramago de una forma consciente quiso pasar los últimos años de su vida junto a su compañera Pilar del Río.

domingo, 20 de junio de 2010

TWO LOVERS: UNA HISTORIA DE PERDEDORES


El descenso por las heladas aguas del río al que se tira Leonard (Joaquín Phoenix) al principio de la película, se interrumpe con un último intento de sobrevivir y salir del profundo pozo en el que se encuentra. Este es el punto inicial sobre el que se sustenta la historia de Leonard, un joven que vuelve a la casa de sus padres después de un fracaso sentimental, al que hay que añadir un trastorno bipolar que le marca su comportamiento cada vez que deja de tomar su medicación.
En un entorno tan claustrofóbico como la casa de sus padres y una pequeña habitación llena de objetos personales, Leonard se sitúa en una vida llena de nuevas esperanzas que él no ha buscado, sino que le llegan por azar, y ese quizá sea el talón de Aquiles del guión, unas situaciones tan fortuitas y continuadas que pierden credibilidad, a través de las que Phoenix conoce a dos jóvenes y guapas mujeres que representan dos tipos de amores diferentes.
La estética del perdedor sigue teniendo grandes adeptos, por lo que no es de extrañar que este film esté teniendo grandes críticas y aceptación por parte de los medios, lo que sin duda, se traduce en esa irresisitible atracción hacia todo tipo de historias de fracasados, como si esa fuera la dura y verdadera historia de nuestras vidas, cuando para lo que realmente se nos prepara es para todo lo contrario; una vida llena de éxitos y felicidad. En este sentido, dentro de este drama amoroso hay que destacar a Joaquin Phoenix en su papel de trastornado bipolar (la gran industria del cine siempre es muy afín a este tipo de papeles), actuación que uno ya no sabe si se distancia mucho de las últimas apariciones públicas del actor negando la continuidad de su carrera cinematográfica, lo que no es óbice para decir, que James Gray acierta de pleno en su elección, pues su interpetación está a gran altura.
Otro de los aspectos llamativos del fim, desde el punto de vista de la realización, es la posición que Gray adopta a la hora de rodar ciertas escenas, saltándose todos los arquetipos de los realizadores americanos, de ahí, que sorprendan las escenas rodadas con cámara al hombro que trasmiten fielmente el vaivén de los personajes mientras deambulan por la ciudad, por no hablar de una de las escenas finales, donde desde un encuadre general va acercándose a los personajes del mismo modo que Phoenix lo hace a Paltrow hasta dejarnos la cámara pegada a los rostros de los protagonistas. Gray también deja traslucir su influencia y gusto por la película La Ventana Indiscreta, en los diálogos que Phoenix y Paltrow entablan a través de sus respectivas ventanas en el patio interior de las viviendas donde residen, un guiño hacia el mejor cine clásico que esta ocasión resulta eficaz.
Asimismo, hay que destacar la interpretación de una Gwyneth Paltrow, que sale bellísima en unas escenas donde su pálido rostro está exento aparentemente de maquillaje, encarnando a una atormentada Michelle que tampoco es correspondida por la persona a la que ella en verdad ama, y que nos muestra a una Paltrow distinta, si exceptuamos su interpretación de la atormentada Sylvia Plath, papel que también borda. Al otro lado, se encuentra la también hermosa Sandra (Vanesa Shaw) que cierra el círculo de este triángulo amoroso de perdedores en su búsqueda del amor, y que en este caso encarna a la mujer dulce, cercana y sumisa que no es correspondida por un distante Leonard, enamorado perdidamente de Michelle.
Two Lovers es una historia de perdedores, donde los tres protagonistas pierden algo en su camino a pesar de que no lo parezca, y que al igual que la música de ópera que nos acompaña a lo largo de la película, se va transformado en una ópera trágica, con un final sorprendente que no nos deja indiferentes.