lunes, 7 de febrero de 2011

IRÈNE NÉMIROVSKY, EL ARDOR DE LA SANGRE: LAS SOMBRAS DE LA JUVENTUD.


Quizá nos encontremos ante el más sincero testamento melancólico del transcurso de tiempo en la obra de Némirovsky, que no es otro que el de su propia vida. Cuando el 6 de diciembre de 1937 recupera el cuaderno negro en el que veinte años atrás había escrito sus primeros versos de juventud cuando veraneaba junto a sus padres en la localidad finesa de Mustamäki, quizá es consciente por primera vez, de su ingenuidad pasada y de cómo la vida (su vida) se transforma en una inexorable y tiránica huida del tiempo.

Consciente de que quizá también le queda poco tiempo, por el cerco al que cada vez más, tienen que hacer frente ella y su familia, hace un pacto consigo misma para sacar de sus entrañas las sombras de su juventud, y lo hace en esta magistral El Ardor de la Sangre, escrita en apenas treinta hojas de apretadas líneas a mano alzada y sin apenas tachaduras, como testimonio de la fiebre creadora de esta gran escritora del siglo XX.

Como en otras ocasiones, parte de la melancolía y del transcurso del tiempo para situar la acción de esta novela, pero en esta ocasión, se sirve del punto de vista que su protagonista Silvio le da a la historia, pues la observa desde la serena madurez para sí analizar la fogosa juventud y ese ardor de la sangre lleno de un orgullo desmedido o de unas infinitas ganas de amar por encima de costumbres, tiempos y familias. Expresión todo ello de un enaltecido sentido de la libertad en cuanto a los más profundos sentimientos del ser humano, que en este caso, se plasman en la pasión.

Cuando por fin encuentra aquello que tanto estaba buscando en la obra de Proust: “la sabiduría no se aprende; tenemos que descubrirla por nosotros mismos tras un viaje que nadie puede hacer en nuestro lugar, ni puede ahorrarnos, porque es un punto de vista sobre las cosas” ya tiene el argumento necesario para plasmar en El Ardor de la Sangre ese azaroso viaje de la juventud por la penumbra de la vida.

En El Ardor de la Sangre, Némirovsky vuelve a brillar con luz propia en el manejo del arte de la fabulación, concentrando en esa única y maravillosa forma de contar las cosas (a veces tan cercana a la poesía), todas las virtudes del gran contador de historias, que de una forma medida y comedida nos sumerge en las profundidades de unos personajes y una trama que te atrapan por momentos, y que este caso sí, contiene grandes dosis de intriga y un final sorprendente que está a la altura del resto del relato.

Si en otras ocasiones retrata con suma maestría a los desheredados rusos y su periplo por Europa, ahora se adentra en las raíces de la Francia rural, para dejarnos unas mágicas pinceladas de su magnífico poder de observación, y regalarnos la creación de una historia y de unos personajes que representan lo mejor y lo peor del pueblo francés.


El Ardor de la Sangre, una vez más, es de ese tipo de novelas que se alían con el destino de las grandes obras literarias, para de una forma fortuita salir a luz y obtener el reconocimiento que se merecen, sobreponiéndose de esta manera, al injustificable anonimato al que la sometieron uno de los grandes nubarrones de la Historia universal.

viernes, 4 de febrero de 2011

FUEL FANDANGO: COMBUSTIBLE SONORO DE ALTO VOLTAJE FUSIONADO CON MUCHO DUENDE.


El eclecticismo como terapia a la hora de afrontar la creación nos puede proporcionar grandes y agradables sorpresas, sobre todo, cuando en ese trayecto plagado de libertad creativa se consigue fundir de una forma personal y única todas las tendencias que a uno le atormentan en la cabeza. Si además se hace con sencillez, y se le acompaña de unas gotitas de estilo propio el éxito está asegurado. Y eso es lo que han hecho Nita y Ale Acosta (Fuel Fandango) en este su primer larga duración que no lleva ningún nombre, pero al que se le puede bautizar de mil y una maneras diferentes, pues en sí mismo atesora una innumerable mezcla de estilos que la voz de la cordobesa Nita sabe fundir a la perfección con el mejor trip hop, sin olvidarnos del electro pop o el dance music, aderezado de soul, flamenco o chill out que Ale Acosta le proporciona a sus melodías.

Si el tema que abre el disco Shiny Soul es una buena muestra de tendencias donde sin ningún rubor se entremezclan toques guitarreros soul con dulces golpes de guitarra española a los que acompañan la voz siempre acertada de Nita, otros como Talking ya nos van dando alguna pista del universo sonoro que copa el eclecticismo musical de Fuel Fandango, porque aquí escuchamos ecos de Skype Edwards (cantante de Morcheeba) que son un claro exponente del mejor trip hop de la música española, y si los comparamos, nada tienen que envidiar al concepto musical de los ingleses; y que en The Engine siguen presentes con unos contundentes teclados que ganan presencia junto a la voz de Nita, que ya en este tema, deja entrever su sintonía con La Mari (cantante de Chambao); Monkey tiene un descaro toque trip hop que no obstante les permite mostrarnos con contundencia unas guitarras que se convierten en bajos atormentados en Brazil.

Esta primera parte del disco, alcanza su clímax con las dos mejores canciones de su puesta de largo, y que ellos caprichosamente han divido en dos partes. No Sense Part I, en donde una guitarra española y su punteo, sirven de entrada a una excelente fusión de un electro pop claramente asociado al sonido de The Golden Filter y su Voluspa, y que por ende nos desplaza hasta el grupo inglés Goldfrapp, pero al que Fuel Fandango aportan un toque muy personal que los convierte en únicos, pues ninguno de los grupos anteriormente mencionados poseen ese toque ecléctico tan acertado; y No Sense Part II fusionado con el anterior con unos autoritarios teclados huecos y un potente electro pop o dance soul.

Con I Say No el ritmo ecléctico de Fuel Fandango baja en energía sonora, pero no en calidad, y abordan una segunda parte compositiva que sigue buscando la libertad sonora como máximo aliado, a la que se une la voz en solitario de Ale Acosta, y que en Hype se transforma en un protagonismo de la batería al que se une la claridad vocal de Nita, enorme en todo el disco. Con Just nos muestran un toque más flamenco al que acompañan una excelente guitarra española y la versión más flamenca de la voz de Nita. Y que en Always Searching se fusiona con potentes bajos y guitarras españolas que producen un sonido dance puro y muy bien acompasado de unas castañuelas. El disco acaba con Lifetime donde regresan a ese toque Morcheeba y en el que Nita nos vuelve a asombrar con su virtuosismo vocal en su parte más flamenca.

En definitiva, podemos decir sin ruborizarnos, que estamos ante un magnífico cd inicial, donde la libertad compositiva y sonora se dan la mano con la calidad, porque Fuel Fandango han sido capaces de realizar un disco donde el combustible sonoro de alto voltaje viene fusionado con mucho duende.
Para conocer las fechas de su gira consultar su página: www.fuelfandango.com

martes, 1 de febrero de 2011

BRIGHT STAR: LA PLASTICIDAD QUE ENVUELVE A LA POESÍA.


¿Acaso existe la poesía? ¿Y los poetas? ¿Y el más puro de los caminos hacia el amor? Estas parecen ser algunas de las premisas de las que parte Jane Campion para narrarnos una historia de amor basada en algo tan intangible como la poesía. La plasticidad pictórica que envuelve al film nos deja exhaustos de bellas imágenes, en muchos casos deudoras del maestro Vermeer y su luz, como la magnífica secuencia con la que se abre la película y que a modo de gran zoom nos muestra como una aguja atraviesa diligentemente una tela. Ya en esta primera instantánea, podemos adivinar mucho de lo que luego se nos va a contar (exhaustividad, pureza, ternura).

En esta ocasión, el poder hipnótico que Jane Campion ejerce sobre la cámara se fija en la inocencia inicial de la joven y acomodada Fanny Brawne (Abbie Cornish) para filmar el camino que la llevará desde la más impune de las alegrías hacia la más grande de las pasiones, contenida en lo carnal, pero inabarcable en la pureza de los sentimientos. Tras su aparente desconocimiento de la poesía y los poetas, se esconde un gran deseo por aprender, no en vano, ella no es ajena a la creación pues se diseña sus originales vestidos, lo que la hacen pasar como frívola e ignorante ante el joven John Keats (Ben Wishaw) y su amigo Brown (Paul Schneider). Al otro lado, el joven Keats, poeta, pobre y enfermo, pero que tras su mirada perdida esconde el mayor de los tesoros: sus poemas. Un arma en apariencia nada dañina, pero que poco a poco se convertirá en el imán que la joven Fanny necesita para no separarse de él.

Bright Star está basada en la biografía de Keats escrita por Andrew Motion, pero que en manos de Jane Campion se queda en pura anécdota, pues la directora se apodera de ella, y nos muestra un película de cadencias cortas, caprichosa en el montaje de las imágenes y sublime y bella en el colorido exterior de la campiña inglesa (véase el cartel de la película o la secuencia de las sábanas secándose en el campo), y en la luz que adorna los interiores de madera de las estancias de la casa donde Fanny y Keats van enredándose en su particular historia de amor, de ahí, que haya que resaltar la magnífica fotografía de Greig Fraser, a la que habría que añadir la música de Marc Bradshaw, sencilla y eficaz a la hora de fundirse con las imágenes, creando grandes momentos.

La atmósfera que rodea a toda la película está empapada por el lenguaje exuberante e imaginativo de Keats, que inteligentemente atemperado por la melancolía, nos lleva hacia momentos cargados de una extenuante contemplación. ¿Acaso qué es la poesía sino contemplación? Nada es en vano en esta ruta de sentidos puros, ni siquiera la mirada de Keats, que cuando por fin se posa sobre la belleza de Fanny, se convierte en algo inmaterial, como su epitafio: "aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua".

No obstante, la gran grieta de la película no sólo es su larga duración, sino la lenta cadencia de su transcurso, que sólo se salva si el espectador está preparado para ver una película poco comercial, donde el tiempo no importa, sino sólo la contemplación de la belleza en el más puro sentido del movimiento romántico, donde todo es efímero, hasta la vida.

Bright Star es una nueva muestra del cine que le gusta hacer a su directora Jane Campion, que cada vez más, se aleja del gran público para realizar un cine de autor que no se encuentra al alcance de todo el mundo, y más de la sociedad en la que vivimos, pues esta estrella brillante es la antítesis de todo eso. Como dice el poema de Keats que da nombre a la película: "estrella brillante, si fuera constante como tú".

domingo, 30 de enero de 2011

HOLA A TODO EL MUNDO (HATEM) EN LA SALA ROCKITCHEN DE MADRID: ORIGINALES, DISTINTOS Y GENIALES


Envueltos en unas capas de brillantes colores, aparecieron HATEM en el escenario de la sala Rockitchen de Madrid, dispuestos a enseñarnos entre otras cosas el por qué de su magisterio musical, donde la variedad y la originalidad de sonidos es sencillamente sorprendente y maravillosa. Pero no nos sorprendieron sólo con su sonido, porque la puesta en escena fue genial, diferente y cercana, y para que todos nos sintiéramos igual de agusto que ellos sobre el escenario, adornaron los micrófonos a modo de enredaderas con flores rojas; una radio antigua al fondo del escenario hacía las veces de testigo sonoro y lamparitas de alcoba se distribuían aquí y allá próximas a cada uno de los componentes del grupo que parecían salidos de un cuento de hadas.

Little Boy Lost, or Stevie's Song fue el tema elegido para destapar esa gran caja de sonidos que es HATEM con unos ritmos entrecortados que se mezclaban a la perfección cuando entraban los teclados y la batería que a su vez se fundían perfectamente con las voces de Ana Molina y Loreto García y que como es casi norma habitual en sus composiciones, se componía de dos partes distintas que hacen de sus canciones una labor de virtuosismo compositivo. Con Current Road siguieron en su vertiente más típicamente folkie al estilo sureño, con acordeón y violín, y en el que por momentos casi podíamos cortar la caña de azúcar de la plantación hasta la que nos llevaron HATEM, que esta vez mezclaron su música con voces muy contundentes. Algo que volvieron a repetir con Inuit Tale y un majestuoso final multi instrumentista.
A veces les han comparado con Arcade Fire, lo que parece inevitable si nos atenemos a sus canciones más pop y a su estética cercana a la vertiente más hippie y campera, pero HATEM son mucho más, porque se desmarcan de lo existente para darnos una lección de los diferentes sonidos que instrumentos olvidados, a veces tan sencillos y pequeños como un triángulo o una simple campanilla, son capaces de producir (mención aparte merece el dueto de palmas y castañuelas de Loreto y Ana en el tema Hatem Prayer Team). En este sentido, hay que hacer notar que si Régine Chassagne es el alma de los Arcade Fire, Ana Molina lo es de HATEM, con una gran personalidad y presencia en el escenario, y no sólo por ser la voz que se dirige al público, sino por su capacidad de llenar un escenario que la hacen sencillamente genial y maravillosa.

El bloque que iniciaron con Amor Fati fue el lado más pop, que comenzó con un quejido de acordeón para luego unirse un violín que nos invitó a la fiesta, porque su interpretación nos recordó a una canción de baile en su versión más de verbena y con un sonido más a los Arcade Fire pero en mate, donde casi podíamos visualizar a las parejas de una granja del oeste americano sobre el escenario. Con Golden Sound hicieron un largo inicio instrumental que desembocó en una rítmica canción de baile con banjo y batería y que terminó al sonido de oh, oh, oh, como si estuviéramos en un Saloon de cualquier western. Un ritmo que mantuvieron con Making Your Mum Your Best Friend donde volvieron a darnos muestras del gran dominio multi instrumentista que atesoran. Con Choose Your Own Adventure 2 nos regalaron gotas sonoras que producen sensaciones nuevas y distintas ante algo que éramos conscientes que nunca habíamos visto, y que culminaron con una flauta y un contundente sonido de batería, que continuaron con Hatem Prayer Team, un tema folkie sesentero que podría atribuirse a cualquier gran banda norteamericana del medio oeste americano, y donde asistimos al magnífico duelo de palmas y castañuelas de Loreto y Ana.

Cuando la fiesta ya parecía que había llegado a su fin, llegó la sorpresa de la noche cuando Ana Molina invitó a Miren Iza y al resto de componentes de Tulsa a compartir escenario y fiesta, y entre todos, hicieron lo que hasta el momento es su gran himno A Movement Between These Two, un tema mágico que llega allí donde cada uno le deje entrar. Una canción que nos demuestra que son capaces de compaginar calidad musical y cercanía con el gran público, un camino que quizá deberían explorar más a menudo para llegar a donde se merecen. Para finalizar, las palmas y aplausos del público se mezclaron con las voces de Miren y Ana.

En definitiva, HATEM nos demostraron que son originales, distintos, y sin duda, geniales. Lo que unido a la recuperación de la Sala Rockitchen como una magnífica secuela de lo que fue en su día la mítica Sala Universal nos hace no pedir nada más para pasar una buena velada musical.

sábado, 29 de enero de 2011

TULSA EN LA SALA ROCK KITCHEN DE MADRID: POESÍA SUSURRADA EN CANCIONES


En los interesantes duelos musicales que la sala Rock Kitchen nos programa cada fin de semana, ayer le tocaba el turno a dos de las caras del folk/pop indie español: Tulsa - HATEM, más intimista una, y más marcadamente distintos los otros.

La fuerza de Tulsa se refugia en la intensidad de sus letras, composiciones que buscan en el interior de sí misma y que se expresan de una forma sencilla y eficaz al exterior. Sin estridencias, pero con una marcada seguridad que no necesita de grandes gestos, Miren Iza llena el escenario de toques llenos de sinceridad, con una voz que a partes iguales resquebrajada y ensimismada, logra transmitir sin dificultad cercanía y verdad a raudales.

Su comedido folk/pop inició ayer su ruta en la sala Rock Kitchen de Madrid principalmente con una repaso a su trabajo Espera la Pálida, escogiendo el tema Aniversario de Boda para llevarnos por todo un vericueto de sonidos cargados de poesía en sus letras y guitarras semiafiladas en su música, a los que acompañaban un magistral músico como Charlie Bautista a los teclados, y que en muchos de sus temas gozó de un mágico protagonismo.



Con Araña, Tulsa inició el bloque de canciones preferidas de Miren, y tras ésta nana sonora atacaron la preciosa y nostálgica Matxitxako, a la que siguió Tus Flores con un sonido cargado de tambores y guitarras mas afiladas que dieron un poco más de ritmo al concierto, que continuó con Príncipe un claro rhythm and blues a la española, para pasar a Te Ofrecí, uno de los momentos más intensos de la noche por la lenta capacidad de interpretar los quejidos de amor que contiene la canción, y que recogieron a Miren Iza en un ensimismamiento si cabe más intenso, que se fundió con la buena letra de esta canción: hasta nuestro destino final... cómo privar a alguien de heredar esos ojos tan bonitos, y a la que Charlie Bautista se encargó de aumentar la intensidad con unos bruscos sonidos de su teclado que el resto del grupo acompañó con un largo final.

Oviedo hizo la delicia de sus más fervientes fans, para acabar con el tema Carretera (ambos de su primer y exitoso cd: Sólo me has rozado), al que adornaron de un buen punteo de guitarras y unos teclados que hicieron más rítmica la canción, y que les sirvió de tarjeta de despedida de una actuación cargada de poesía susurrada en forma de canciones.

lunes, 24 de enero de 2011

IBAN MUNÁRRIZ VEGA GANA EL XVIII CERTAMEN DE NOVELA CORTA “JOSÉ LUIS CASTILLO-PUCHE”.


En el actual panorama de la narrativa española donde estamos inundados de dragones y mazmorras, resulta muy gratificante comprobar que hay nuevas voces dentro de la misma que intentan explorar otros ámbitos del mundo literario, y así, devolvernos a lo esencial del ser humano con historias que van más allá del simple entretenimiento y que te hacen pensar y disfrutar de aquello que lees a partes iguales.

Iban Munárriz forma parte de esas nuevas voces, y así lo atestigua su reciente proclamación como ganador del XVIII Certamen de Novela Corta “José Luis Castillo-Puche”, por su novela titulada Los hijos de las sombras, que se alzó por unanimidad con el citado premio y que aborda de una forma muy poética y cercana al realismo mágico (en palabras del propio autor) la incomunicación que gobierna buena parte de nuestras vidas. Los hijos de las sombras “es un viaje a lo desconocido, en el que confluyen dos ciudades aisladas en un entorno imaginario, una historia de amor, y el hallazgo de una sensación oculta que cambia la perspectiva del mundo... El libro invita a mirar el mundo cotidiano de una manera diferente y sugiere nuevas realidades que podrían hallarse tras el velo de la percepción. La complejidad subyacente es enmascarada en forma de cuento”.

El compromiso intelectual de este joven escritor navarro que actualmente reside en Torremolinos (Málaga), va más allá de la literatura, lo que le ha llevado a fundar junto a otros jóvenes escritores malagueños la revista cultural http://www.civinova.com/, que se encuadra dentro de un proyecto más ambicioso a la par que novedoso en el mundo de las tecnologías de la información en España, por tratarse de una concepción global de la cultura, donde tienen cabida todas aquellas manifestaciones artísticas que admitan el soporte digital, y cuyo corolario no es otro que la ciudad de la cultura que se sustenta bajo la dirección http://www.civinova.org/

Con todo, Los hijos de las sombras no es su primera novela, ya que con La ciudad sin cielo ya estuvo a punto de ganar el 3º Concurso Literario que la editorial Book and You organiza a través de El Corte Inglés, a la que hay que unir El sueño de la existencia y varios relatos cortos, entre los que cabe destacar La noche antes de partir que forma parte de la recopilación de relatos que lleva por título Mala Málaga (Editorial del Planeta Rojo, 2009) y en donde de una forma intensa, se relata la experiencia vital de una persona que trata de esquivar a su destino cuando sabe que finalmente nada, ni nadie, logrará salvarle de él. El relato comienza con una magnífica frase que nos muestra desde el principio el lugar a dónde nos quiere llevar su autor: “tenía pocas horas para salvarse, pero no terminaba de creerse su destino”. En este ocasión, el estilo de Munárriz se acerca a la luminosidad y claridad del primer Fitzgerald o a la brillante rudeza de Marsé, donde cabe destacar la gran construcción de frases creadoras de imágenes y sensaciones muy reales y cercanas a aquello que nos trata de contar, lo que sin duda es un ejemplo de buen ejercicio literario.

Por último, recordar que el Certamen de Novela Corta “José Luis Castillo-Puche” lleva el nombre del escritor yeclano y cuenta con el patrocinio de la Fundación Castillo-Puche. Está dotado con 3.000 euros y publicación en la colección Hécula. En la presente edición se presentaron 137 obras, 23 procedentes del extranjero. El acto de entrega del premio de esta edición tendrá lugar el próximo jueves, 27 de enero, a las 20 horas en el Instituto José Luis Castillo-Puche.

Para más información sobre el autor y su obra se puede visitar su blog y web http://www.escritosdelabahia.com/ que contiene información actualizada y fragmentos de sus obras.

domingo, 23 de enero de 2011

MÁS ALLÁ DE LA VIDA: LA NECESIDAD DE SABER


La exploración de quiénes somos, a dónde vamos, o de dónde venimos, sigue de plena vigencia, si nos atenemos a que en la sesión de ayer, la sala de cine estaba completamente abarrotada con todas la entradas agotadas horas antes de comenzar la proyección. Una circunstancia que quien subscribe, no veía hace ya muchos años. ¿Cuáles eran las razones o motivos que movían a esta espontánea movilización? Yo creía que en buena parte era asistir al último ensayo cinematográfico del maestro Clint Eastwood, aunque esta película no fuera un proyecto personal, sino un encargo de su buen amigo Steven Spielberg, al que no pudo decir que no; pero también me apuntaron, que la gente necesita saber más, y quiere conocer historias que los aproximen a la línea que divide la vida de la muerte pero desde un punto de vista de espectáculo de masas (nada más contradictorio a la soledad de la muerte), y eso al parecer arrasa y llena.


En esta ocasión el bueno de Eastwood ha tenido que hacer frente a muchos contratiempos como son, que Más Allá de la Vida no es un proyecto personal, o que ha tenido que lidiar con el guión de Peter Morgan, un prestigioso guionista que esta vez ha naufragado, convirtiendo su historia en el gran talón de Aquiles de la película. A pesar de todo, Clint Eastwood ha filmado este film con su sello personal de siempre, saliendo vencedor en secuencias memorables como la del tsunami, a la que le ha puesto su sello personal al pedirle al personaje de la periodista Marie Lelay (Cécile de France) que expulsara unas burbujitas en medio del tobogán devastador de las olas, lo que es cierto que le da un toque más cercano y humano a la secuencia de acción. Del mismo modo, que le da un tono comedido al resto de sus personajes, salvo al final de la película donde se une al naufragio del guión.


Expresaba Eastwood hace unos días, en una de las entrevistas que realizaron con motivo de la promoción de la película, que nunca había visto en el mundo del cine que tres historias como las que se cuentan en su film, se unieran al final de la forma en que éstas lo hacen, lo que sin duda nos lleva a pensar que hace mucho que no va al cine, porque Robert Altman y su famosa Short Cuts ya lo hacen, o cualquiera de los experimentos fílmicos de Arriaga e Iñárritu también, por citar sólo dos ejemplos. En este caso, Más Allá de la Vida nos narra tres historias de pérdida y soledad, a las que en otras ocasiones Eastwood ha sabido dar muestras de manejar a la perfección, pero que en esta ocasión suponemos que supeditado por el guión de Peter Morgan no ha sabido sacarles brillo y lucidez tras dos largas horas de metraje. Si bien, cualquiera de las historias que a modo de relato corto se nos proponen en principio pueden ser interesantes, a medida que se nos proporcionan datos sobre las mismas, éstas van decayendo en su interés. Pero es sobre todo al final, cuando se nos muestra una sonrojante falta de originalidad para darles un final, lo que hace que cuando salimos del cine nos preguntemos si ha merecido la pena perder tanto tiempo para no contar nada.
De entre elenco de actores del film, habría que destacar a Frankie McLaren en su papel de Marcus como niño perdido e inadaptado ante la falta de su hermano gemelo, y a una sorprendente Bryce Dallas Howard (quizá porque sólo estuvo cuatro días en el rodaje) que aguanta los primeros planos de una forma admirable, y que nos ha dejado escenas como la de las degustaciones de alimentos sencillamente increíbles, sin duda, de lo mejor de la película. Pero sería injusto no destacar el buen trabajo de Cécile de France y la cristalina luz de su mirada con unos poderosos ojos azules que conectan con el público, y el gran Matt Damon, que ha creado un papel en el que importa más lo que no dice que lo que expresa, como una buena muestra de interpretación gestual.
En definitiva, Más Allá de la Vida es una película bien rodada, dirigida e intrepretada, pero que nos relata una historia que no va a ninguna parte.

viernes, 21 de enero de 2011

IRÈNE NÉMIROVSKY, NIEVE EN OTOÑO: LA CADENCIA NOSTÁLGICA DE LOS TIEMPOS PERDIDOS


En apenas noventa páginas, y con una prosa muy cercana a la poesía, Némirovsky vuelve a brillar con luz propia en el mundo de la literatura. En esta novela corta o relato largo (según se prefiera), las grandes dotes narrativas de la escritora rusa se ponen de nuevo de manifiesto, y una vez más, se deshace de todo aquello que es superficial o innecesario para su historia, lo que repercute notablemente en la intensidad lírica de su prosa, y que nos da como resultado, que su lectura esté plagada de imágenes y sensaciones conmovedoras.
Nieve en Otoño es un ejercicio mayúsculo sobre la cadencia nostálgica de los tiempos pasados. En nueve capítulos a modo de nueve imágenes, Némirovsky nos da las pistas suficientes para poder recrear en nuestra memoria no sólo la vida su protagonista, la aya Tatiana Ivanovna, sino también la de la familia Karin a la que sirve. La acción de esta pequeña joya de la literatura transcurre a lo largo de cuatro años, que en su decorado de fondo, se circunscriben a la convulsa guerra entre rojos y blancos como colofón de la Revolución del 17, y el éxodo de un gran número de ciudadanos rusos a lo largo de Europa (y especialmente París como destino final), pero con todo, ese no es el tema de la novela.
La esencia humana con la que Némirovsky sabe pigmentar a sus personajes, en esta ocasión hace que su heroína Tatiana Ivanovna (muy a su pesar), se convierta en el recipiente que contiene algunas de las mayores virtudes que puede atesorar una persona, que no son otras que la lealtad, el amor o la necesidad de libertad, a las que habría que contraponer otras características con las que Némirovsky también dota a su protagonista (como ejemplo de las muchas contradicciones que son inherentes al ser humano) y con las que parece decirnos bien a las claras cuáles han sido algunos de los grandes defectos del pueblo ruso (que no de sus barin) como son su fe ciega en la religión, en el orden prestablecido y en la necesidad de volver una y otra vez a las referencias del pasado, porque el pueblo ruso anterior a la Revolución no tenía otras referencias, y que en relato que nos ocupa, se plasma en la magnífica contraposición de imágenes que a modo de metáfora Nérimovsky emplea en el título de la novela, Nieve en Otoño.
Si en David Golder (su primera novela) retrató de una forma admirable el infarto que el protagonista sufre en el viaje que le llevará al reencuentro con su familia, en Nieve en Otoño (su tercera novela) se alía con la nómina de grandes escritoras del siglo XIX, como precursoras de un nuevo tipo de protagonistas femeninas en el mundo de la literatura, y nos crea un arquetipo de heroína diferente, cuyo final en busca de su liberación, se enraíza sin ningún sonrojo con la heroína de Kate Chopin en El Despertar, novela de culto para el movimiento feminista y para todo aquel que le guste la literatura.
Nieve en Otoño, es un mágico ejercicio sobre la servidumbre que nos deja el paso del tiempo. Una tiranía a la que todos dotamos de imágenes y sentimientos que ensalzan lo mejor de nuestras vidas, y que Némirovsky ha tenido el gran acierto de retratarnos tan intensamente, que nos resultará muy difícil olvidarlo .

miércoles, 19 de enero de 2011

EL CASO WINSLOW: LA VOLUNTAD DE LAS CAUSAS PERDIDAS


Qué difícil sería trasladar a la sociedad actual una trama tan intensa, y en apariencia sencilla, para abordar una cualidad tan en desuso como el honor. Y no sólo eso, sino que en su búsqueda y resarcimiento, Arthur Winslow lo deja todo para plantarle cara a la rocosa y tenaz voluntad de las causas perdidas. Un incidente si cabe menor (el robo de un giro postal por valor de cinco chelines) se convierte con el paso del tiempo en un asunto de Estado. Un camino largo y tortuoso, que David Mamet retrata con gran maestría, recreando un universo de sentimientos profundos en cada uno de sus personajes (al cual más íntegro e inquebrantable), que no se detendrán ante nada ni ante nadie, pero que dejará en cada uno de ellos una huella muy particular, menos si cabe, en el joven Ronnie (protagonista de la historia), interpretado por Guy Edwards.
David Mamet dirige con excelsa brillantez esta película, y deja muestras de su gran talento dramático a la hora de abordar la adaptación al cine de la obra de teatro de Terence Rattigan, dándonos una lección magistral de la importancia que tiene la palabra sugerir, y el largo y profundo significado que conlleva la misma.


Apoyado en un magnífico reparto actoral, Mamet se detiene en la inteligencia de los diálogos o en el poder de las miradas de sus actores, para mostrarnos toda la riquieza interior de unos personajes que se pasean en paralelo a los escenarios de la acción dramática de la trama, lo que se complementa con una acertada elección de los decorados y de la luz, para sin apenas darnos cuenta, mostrarnos aquello que los actores no llegan a decir, sino que debemos adivinar como un ejemplo magistral del arte de la intuición. La omisión, esa cualidad mayúscula del arte de la literatura, en esta ocasión juega un papel importantísimo en el desarrollo de toda la película.


Nigel Hawthorne (en el papel de padre que ve mancillado su honor), Rebeca Pidgeon (en el de Catherine y hermana mayor sufragista) y Jeremy Northon (en el papel del abogado Sir Robert Morton) bordan sus interpretaciones hasta el punto de hacerlas sobresalientes, y todas ellas denotan su dominio teatral de la puesta en escena.
Y para que no le falte nada a esta gran película, el final de la misma en donde asistimos al desenlace amoroso de la joven Catherine, es un ejemplo de lo que debe ser el punto y final de una gran historia, donde una vez más, el fino sentido de aquello que se nos muestra, pero no se nos dice, nos deja con ganas de ver más películas inteligentes como ésta.

domingo, 16 de enero de 2011

EL ECO DE TUS LABIOS EN EL CONCURSO EL BESO DE RECHENNA


Acaba de empezar el año y ya estoy metido en mil y una aventuras. La primera, que no la única, es este concurso de microrrelatos en el que he presentado el micro que os dejo colgado a continuación. El concurso va de crear una historia de un beso, la mía creo que me ha salido un tanto melancólica, pero también contiene grandes dosis de poesía en sus palabras, que ójala sean capaces de crearos imágenes y sensaciones que sean de vuestro agrado.

En el concurso hay tres premios, de los que dos son por votación popular, por eso os pido vuestro apoyo, porque aunque soy muy escéptico con todos estos experimentos (uno es consciente de su escaso poder de convocatoria), he escuchado que el poder de las redes sociales es inmenso. Aunque mi innata inocencia, me dice que el verdadero poder es el de la palabra, que une y aumenta el poder de los sueños...

Gracias a todos por anticipado. El enlace para votar es el siguiente: http://apps.facebook.com/appsimtec/relato/32 aunque primero os tenéis que hacer fan de la página.


EL ECO DE TUS LABIOS
Hubo un tiempo para el olvido, justo cuando la lluvia vino y nos dijo adiós. Las gotas de agua se peleaban contra el cristal y mi cara se rebelaba contra su eco. Entonces necesitaba unir sonidos y palabras, pero el vaho lo inundaba todo y no podía oírte ni verte. Todavía recuerdo que las cuerdas con las que te sustentaba yacían abandonadas en mi pasado, como las piedras milenarias de la ciudad que nos albergó lo hacían en mi desgastada memoria. Pero ahora, siento que el eco de tus labios vuelve a mi lado, mientras veo gente corriendo al otro lado de la calle. Esta vez no me asusto, porque sé que sólo son reflejos perdidos en el tiempo y corazones rotos en calles solitarias. Sé que algo ocurre de nuevo, porque las luces se oyen y las palabras se tocan. Aunque enseguida me doy cuenta que sigo equivocada, porque sólo veo al vaho que se fugó con tus zapatos y me dejó a solas con el eco de tus labios. Para mi dicha, las gotas de agua han abandonado la batalla y con ellas el tiempo para el olvido. Tras ellos ya no queda nada, pero yo todavía me pregunto por qué no estás aquí, a mi lado, venciendo al túnel del tiempo y reviviendo una vez más la historia de aquel beso que nos unió para siempre.


Microrrelato de Ángel Silvelo.