domingo, 30 de mayo de 2010

PET SHOP BOYS CIERRAN EL PRIMAVERA SOUND


La puesta en escena de los Pet Shop Boys, es sin duda una de las mejores muestras de cómo adaptar un espectáculo a la música y Neil Tennant y Chris Lowe lo demuestran en cada gira. Como ya destacamos aquí con el concierto que celebraron a finales del pasado mes de diciembre en Londres y que sirvió para cerrar su gira Yes, el espectáculo de luces, colores, sonido y bailes hacen de su escenario una macrodiscoteca de luz y sonido que encandila a todos sus seguidores. Efectos y audacia que ayer volvieron a repetir con éxito en Barcelona para cerrar el Primavera Sound.

Poseedores de unas canciones con un soporte acústico que les va como anillo al dedo a su estatismo en el escenario, ellos saben dotar de dinamismo a su espectáculo a través de una configuración poliédrica, en este caso, donde la simplicidad de los cubos (un personaje más en el escenario) se complementa a la perfección con los colores primarios y contundentes que inundan las grandes pantallas que les acompañan.


La hora y media de concierto, seguro que para muchos se quedó corta, pues poseedores de una larga y contrastada discografía podrían estar más tiempo sobre el escenario, pero como dice el refrán lo bueno y breve dos veces bueno.

SALA TRIBUEÑE: EL JARDÍN DE LOS CEREZOS DE CHÉJOV


No se me ocurre un mejor plan para una tarde del fin de semana, que acercarse al teatro, sobre todo, si la sala está cerca de casa y la excusa es la obra de teatro El Jardin de los Cerezos de Chéjov. La Sala Tribueñe se encuentra en el taurino barrio de las Ventas, equidistante entre la Plaza de Toros y la Quinta de la Fuente del Berro y Torrespaña, en la Calle Sancho Dávila, 31. Allí podemos dar fe, que a pesar de estos tiempos de crisis, la ciudad de Madrid disfruta de una escena teatral que se encuentra en el primer nivel a escala mundial, donde bien es verdad, que si existen auténticos bodrios vaginales y de los otros, hay también magníficas adaptaciones de teatro clásico como ésta.


Las salas alternativas (aunque en este caso no lo parezca tanto) se asemejan sin duda a la cultura bloguera o a la música indie, expresiones todas ellas del ansia de expresión de un gran número de personas, que gracias a las nuevas herramientas de transmisión de información, ven cumplidas (aunque sólo sea en parte) sus necesidades creativas. Este montaje de El Jardín de los Cerezos del gran maestro Chéjov es sin duda una muestra de todo ello. El esfuerzo por montar esta obra es considerable, lo que salta a simple vista, para una sala de las dimensiones de la Tribueñe.


Todo empieza con una magnífica puesta en escena de Nikolay Slavadianik, donde nos presenta una vía de tren en el centro del escenario junto a un cochecito de bebé, y unas cajas a los laterales. Un escenario que al igual que los personajes a lo largo de la obra, sufre una sorpresiva transformación con la entrada en escena de todos los personajes y sus movimientos a cámara lenta, que por un lado representan el cambio que se está produciendo en la sociedad rusa, y por otro, transforman por unos instantes la realidad teatral en cinematográfica.


El declive del imperio ruso y la destrucción de las fronteras entre las clases sociales hasta entonces existentes, se ven magníficamente reflejadas en la obra de teatro, con una extraordinaria audacia a la hora de representar al jardín como un bosque de simples y sencillos remos de barcas, que puestas en pie sobre unas cajas que hacen tanto de maletas como de espejos como de árboles o habitaciones, simbolizan el cambio y el avance contra el viento de los tiempos de una sociedad que de una forma tardía respecto del resto de Europa busca nuevos caminos, aunque en el caso ruso, su sociedad no fue capaz de confluir todos esos cambios de una forma pacífica, y las grandes convulsiones sociales ya sabemos todos cómo acabaron y a qué les condenó.


Pero más allá de las grandes intenciones que la obra engendra en sí misma, hay que mencionar el micro universo de los personajes que la habitan, en el que sobresale de una forma brillante Irina Kouberskaya (responsable también de la dirección) magnífica en todo momento, con una dicción del castellano con acento ruso prodigiosa, y una sensibilidad a prueba de bombas, derramando unas sinceras lágrimas en los momentos de ensoñación del pasado dignas de las grandes estrellas de la escena, a lo que hay que unir una belleza serena que nos habla de grandes tiempos pasados.
El resto del reparto también está a gran altura, con un enérgico Lopajín (Antorrín Heredia) que sin llegar al histrionismo representa muy bien al nuevo rico y valedor de las casas de fin de semana de los nuevos rusos, cuya contraposición es Trofimov (David García) personaje enérgico en sus planteamientos y forma de moverse por el escenario, y que representa los nuevos tiempos que están por venir. A los que hay que unir a Fernando Sotuela como hermano de la gran Liubov o al viejo lacayo, extraordinariamente interpretado por José Luis Sanz un siervo de grandes vuelos finales.
En cuanto al reparto femenino, una magnífica y triste Varia (Katarina de Azcárate) da vida a la parte más sensata de una familia, que a pesar de estar avocada al fracaso, no hace nada para remediarlo, véase sino al personaje de Ania (Mª Ángeles Pérez-Muñoz) que se encuentra más preocupada en buscar el amor de el estudiante que en resolver la situación familiar, y que dota al personaje de gran verosimilitud y equilibrio respecto de Irina.
Chéjov, El Jardín de los Cerezos y La Sala Tribueñe, un magnífico plan para el fin de semana.

jueves, 27 de mayo de 2010

LA MANERA DE RECOGERSE EL PELO: GENERACIÓN BLOGGER


Antes o después tenía que ocurrir, ya nos lo advertía hace tiempo Arcadi Espada en un artículo de El Cultural, llegará el día que un libro publicado en portales como Lulu.com sea un éxito de ventas o al menos tenga visibilidad en el mundo editorial. Y algo parece que está cambiando a tenor de la publicación de este libro de poesía La manera de recogerse el pelo: Generación Blogger con David González como maestro de ceremonias y la Editorial Bartleby como hada madrina de estas trece poetas, todas ellas mujeres, que desde muy diversos puntos de vista y desde la libertad de sus propios espacios de expresión en forma de blogs o revistas digitales inundan con imágenes y sentimientos cargados de libertades digitales las 320 páginas de este libro.
En él se cita a escritores o poetas, pero sobre todo a cantantes o grupos como Tom Waits, Placebo o Extremoduro, con el único límite de la capacidad de expresión de cada una de ellas. Donde, por ejemplo, Gloria Gil Romea expresa: "Devuélveme el golpe/ y déjame ir/ para volver/ con una venganza/ más atroz, más enamorada".; o a Lucía Fraga le lleva a decir: "Soy lo suficientemente ingenua para creer/ Que las camas sólo son para dormir,/ Pero también lo bastante zorra como para saber / Que no tienes sueño".
Sin duda, La manera de recogerse el pelo es una magnífica ocasión para comprobar que se cuece fuera de los límites del ambiente literario establecido, donde cada vez es más difícil encontrar ingenuidad, espontaneidad y sobre todo originalidad en estado puro, sin las cortapisas de las editoriales o los agentes; y de paso, nos sirve para comprobar que poco a poco se está abriendo camino un universo que no conoce fronteras como es internet, al que sólo hace falta alimentar de dotes creativas, corazón y entrañas, y a partir de ahí, ya se encargará esta caprichosa herramienta de dar vía libre a todas aquellas propuestas, que a unos y a otros, nos hierven dentro de la cabeza.

miércoles, 26 de mayo de 2010

ANGELIK ACID: DELAYED


Lo que más sorprende nada más escuchar a Angelik Acid es su compacto sonido, donde su hipnótica solidez se va apoderando de nuestro universo sonoro a medida que vamos escuchando los temas de su primer trabajo, bautizado con el nombre de Delayed (Retardado) y que hace mención al tiempo que les ha llevado formar el grupo, encontrar una cantante digna de representarles y componer y sacar a la luz diez canciones que a buen seguro no van a dejar indiferentes a aquellos que las escuchen.

Por las notas de sus composiciones corren las influencias de Joy Division, Pixies o New Model Army, pero sobre todo se distingue la huella de Siouxie and The Banshees en la forma de interpretar los temas por parte de Velouria (Paula Medina), que posee una voz a medio camino entre el terciopelo de los registros femeninos, y la profundidad de las notas de voces masculinas.

El disco se abre con el demoledor y contundente tema Out of time, repleto de los bajos inconmensurables y las bases rítmicas sencillamente perfectas de Jordi Claver y R. López, a lo que hay que unir las guitarras directas y llenas de verdad en sus notas de Juanjo Reig y Pablo G. Adjetivos éstos que encajan a la perfección en Back to the wild, canción de ritmos que nos recuerdan a lo mejor de la música de los ochenta y noventa, a la que cabría calificar como de post-punk, new wave o rock industrial alternativo, etiquetas que para nada delimitan las magníficas y placenteras sensaciones de volver a un pasado que en este caso no siempre fue mejor.
El tema elegido para promocionar este Delayed es I Want to..., donde una estética en blanco y negro muy cercana a la idea de desnudez visual, está presente en un videoclip y en una canción plena de ritmos sintetizados e industriales, por lo que no es una coincidencia que el gran Alberto García-Alix haya sido el elegido para plasmar esa verdad sin artificios y tan sencilla como eficaz en la fotografías que sirven de promoción al grupo.
La audición del resto de temas del cd (Blind Magpies, Under The Covers, Dark Steps o Black Party) no hace, sino confirmar las buenas vibraciones que desprende este Delayed, repleto de buenas canciones y que sirven de presentación a un grupo que sabe lo que quiere y hacia donde va, algo cada día más raro en este mundo de profundas capas surrealistas en el que vivimos.
Y para el final, lo mejor. Como contrapunto a todo lo dicho, no hay que dejar pasar por alto la pequeña joya que es su último tema, One Way no Return, una canción que no adolece de nada de lo ya dicho, pero que posee el magnetismo de las canciones a medo tempo que se quedan pegadas al subconsciente de nuestras mejores bandas sonoras.

lunes, 24 de mayo de 2010

NATALIE MERCHANT: LEAVE YOUR SLEEP


Antes de abordar la audición del nuevo trabajo de Natalie Merchant, uno no puede dejar de abstraerse de la magnífica interpretación que la cantante hizo en su día junto a su grupo los 10.000 Maníacos del portentoso tema More Than This, del inefable genio Brian Ferry y su grupo Roxy Music. No obstante, mucho ha llovido desde entonces, incluso para la propia Natalie, que después de siete años de silencio vuelve al panorama musical con un doble cd bajo el brazo, repleto de poemas de grandes poetas anglosajones de los siglos XIX y XX (Robert L. Stevenson, Edward Lear o Christina Rossetti, entre otros) como homenaje a su por entonces recién nacida hija, hecho por el que se apartó momentáneamente de la escena musical.


Leave Your Sleep es un disco lleno sobre todo del folk más popular, pero con pequeños toques jazz como en la canción Bleezers's Ice-Cream o un soprendente reggae en el tema Topstturvey-World. Lo que se traduce en un trabajo elaborado a conciencia, y que a la Merchant, le ha llevado a un lugar muy cercano al de los sentimientos más íntimos de una madre hacia su hija recién nacida. Nanas envueltas en un papel repleto de notas musciales y ritmos alegóricos, aderezados de cuerdas de contrabajo unas veces y órganos hammond en otras, lo que nos da como resultado unas composiciones singulares y muy originales, que representan un peldaño más en la ambiciosa y coherente carrera de esta gran mujer con espíritu de superación y gran sensibilidad.

RENÉE FLEMING: DARK HOPE




Si algo caracteriza a este brillante trabajo, es el laborioso esfuerzo por acercar una de la mejores voces operísticas del momento al mundo del pop. Algo que no sólo se deja entrever en el tono comedido de la voz de la soprano Renée Fleming a la hora de interpretar los temas, sino también en los arreglos musicales de cuerda que acompañan a su voz en cada una de las canciones. Si ella baja el tono en su interpertación, el productor David Kahne hace lo propio a la hora de producir las canciones que él mismo ha seleccionado de entre los 35 inicialmente elegidos. Y a tenor del resultado final, hay que decir que lo ha hecho con mucho acierto y gusto musical, a la par que variedad a la hora de seleccionar tanto canciones como autores y estilos.

Dark Hope representa sin duda un extraordinario ejercicio de fusión entre los inicialmente distantes mundos musicales de la ópera y la canción popular, dejando a un lado falsos estereotipos y romas sensibilidades. Gracias a este ejercicio de riesgo controlado, podemos disfrutar de una intepretación del tema Hallelujah del gran Leonard Cohen en la voz comedida a la vez que prodigiosa de Renée, que le dota a la interpretación de unos matices femeninos hasta ahora desconocidos, a una canción siempre asociada a la voz profunda de Cohen.

Del mismo modo, que el tema en medo tempo que es el primer single de Dark Hope, (Endlessly del grupo Muse), se convierte en una vigorosa balada a la que Fleming proporciona una nueva energía, haciendo resurgir en su voz registros que hasta ahora la propia soprano desconocía, pero en los que se desenvuelve con la soltura de las divas.
No podemos dejar de señalar tampoco, el acierto que David Kahne ha tenido a la hora de elegir temas como Mad World de Tears for Fears o In Your Eyes de Peter Gabriel, dos canciones que por sí solas forman parte del subconsciente musical de varias generaciones, como muestra del poder de la música pop en la sociedad actual.

sábado, 22 de mayo de 2010

FIN DE FIESTA

Las hojas de mi memoria juegan añorando tu mirada, y engañando al aura de tu presencia para que no abandone a mis más íntimos anhelos; sin llegar a saberlo, las dos son testigos de un poder infinito y milenario.
Mi esperanza navega entre tus recuerdos, y te busca sin desaliento en calles desiertas y en portales que me dicen que un día estuviste allí, con tu pañuelo anudado al cuello y tu camisa blanca desabrochada, jugando a adivinar de qué estaba hecha tu alma.
Fuimos amantes sin palabras, fantasmas errantes en busca de un deseo y aventureros que soñaban con alimentar un cómplice secreto, mientras distraídos corríamos desafiando a nuestra buena suerte imitando a los gladiadores al final de la batalla. Hasta que un día nuestros destinos se desquebrajaron, y desde entonces, imploro tu presencia a los dioses y les pido auxilio y sosiego para un hombre que no comprende por qué todo se desvaneció de pronto, y la fiesta dejó de ser fiesta, y tú ya no estabas a mi lado.


Ángel Silvelo Gabriel

martes, 18 de mayo de 2010

SHE & HIM: VOLUME 2


Zooey Deschanel y Matt Ward nos ofrecen en este su segundo trabajo, un ramillete de canciones inspiradas en sonidos de los sesenta, que cubren el amplio abanico que va desde los Beach Boys a The Supremes, con el acierto de hacerlo de una forma sencilla y desenfadada, consiguiendo trasladarnos a estados de ánimo relajados y de bienestar general.


Una armonía que se extiende tanto a la música como a las letras, y en donde la voz limpia y personal de Zooey nos hace presentir que no está en el mundo de la música de paso, lo que corrobora que todas las letras sean suyas, síntoma de que esta chica californiana va en serio.


In the sun es la canción elegida como single, y en ella podemos apreciar buenas melodías pop que a medida que se van escuchando el resto de los temas de este Volume 2 van trasladándose con absoluta naturalidad hacia un sonido pop típicamente americano de los años 60, en el que canciones como Ridin' In my car nos transportan a las fiestas de final de curso de cualquier instituto americano, o donde rizando un poco más el rizo, visionamos escenas y sonidos muy próximos a películas como Grease, lo que no desmerece el conjunto, sino todo lo contrario, porque Volume 2 sitúa She & Him en la galaxia de los grupos con sonido propio.

domingo, 16 de mayo de 2010

HABITACIÓN EN ROMA: ELENA ANAYA vs NATASHA YAROVENKO


Tras la capa superficial de una piel desnuda se esconde algo más profundo; los sentimientos. Amor y tormento mimetizados bajo una luz artificial capaz de fundir ambos en un juego de miedos y atracción que de una forma tan natural como sencilla se desarrolla en la intimidad de las cuatro paredes de una habitación de hotel en la eterna y mágica ciudad de Roma, que en esta ocasión sólo intuimos.
La cámara de Julio Medem se apoya en una excelente fotografía e iluminación de Álex Catalán, que se convierte en el confidente y tercer personaje de la película. La luz insinuante del inicio, donde los miedos de las protagonistas están todavía muy presentes, se va desvaneciendo a medida que la película va avanzando, para primero envolverlas, luego acogerlas y finalmente ayudarlas a unir lentamente sus sentimientos.


El film comienza con un largo plano secuencia muy en la línea de el que Marco Bellocchio rodó en su film El Diablo en el Cuerpo de 1986, donde la cámara va retrocediendo de lo general a lo particular hasta introducirse en ese espacio íntimo que es la habitación donde se va a desarrollar la acción. Un reducido espacio que en contraposición, va a ser traspasado por un ordenador desde el que se puede visitar cualquier otra parte del mundo. Este matiz, junto a las imágenes musicales de la televisión que sirven a las protagonistas para ponerse a bailar, son los dos únicos sustentos exteriores (si obviamos las intervenciones de Enrico Lo Verso) de un universo interior repleto de las confidencias que sólo se cuentan a un extraño, quizá porque suponemos que éste no nos va a a juzgar, y como decía Tennesse Williams: "siempre he confiado en la bondad de los extraños".
Si la luz es importante en el estado anímico de las protagonistas en el desarrollo del film, no menos importante es la secuencia musical de la película, en la que la aparición a lo largo de la misma de la magnífica canción de Russian Red Loving Stranger nos anuncia un cambio en la relación sentimental de sus protagonistas, en unos fundidos sonoros apoyados por los giros que la cámara de Medem hace en busca de los personajes de los cuadros presentes en la habitación (mudos espectadores de la acción) y que finalmente se detienen en el cupido que pende del techo, y que siempre está dispuesto a lanzar su flecha con el objetivo de alcanzar a algún corazón solitario.
Habitación en Roma es una película de encargo en la carrera de Medem, pero a pesar de tratarse de un remake de la chilena En la cama (2005) es una película de autor, donde los rasgos característicos del cine del director donostiarra se dejan ver sin dificultad, y en el que Elena Anaya protagoniza sin duda uno de los mejores papeles de su carrera (a la altura de el de Nawja Nimri en Los Amantes del Círculo Polar, una de las mejores películas del cine español; o el de Enma Suárez en La Ardilla Roja) y se convierte en el alma de este proyecto, donde da vida a una mujer atormentada por su pasado, que sin embargo no renuncia a la búsqueda de la felicidad y el amor entre los rescoldos de su ruina. En este sentido, el juego de las mentiras iniciales darán paso a las verdaderas confidencias entre dos personas perdidas en la noche romana, que consiguen conectar con las partes más ocultas del ser humano, para una vez conscientes de ello, sentirse de nuevo desdichadas. La labor interpretativa se completa con la agradable sorpresa que es Natasha Yarovenko, que en su papel de fémina conquistada da perfecta réplica interpretativa a la magistral y envolvente Elena Anaya.

Más allá de la arriesgada desnudez de sus protagonistas, Habitación en Roma es una película llena de sensualidad, intimista, inmensamente plástica en escenas como la de la bañera tintada de rojo y de lento desarrollo, pero totalmente veraz y sin trucos de artificios que nos muestra lo más profundo y esencial del ser humano; los sentimientos del amor, el miedo y el tormento.

jueves, 13 de mayo de 2010

JESÚS NIETO JURADO PRESENTA SU NOVELA EL AÑO DE LA RUBIA EN MADRID



Mañana 14 de mayo, Jesús Nieto Jurado presenta su última novela El Año de la Rubia en Madrid, en un acto que se celebrará en el Cafe Libertad 8 de Madrid (C./ Libertad, 8, que se encuentra detrás de la Gran Vía madrileña) a las 20,00 horas .

El Año de la Rubia, se trata de una novela lírica, a medio camino entre el relato lírico y el diario íntimo, donde, en palabras del autor "se manifiesta todo ese universo de temores, anhelos, y desamores, sobre todo desamores, que suceden en esa inestable generación, la del botellón, que se come los apuntes por la mañana y devora la vida por las noches". En el libro, Jesús Nieto muestra una galería de prototipos, de personajes fácilmente reconocibles en cualquier noche de la ciudad, y lo ejecuta bajo "el trasfondo de una historia romántica, obsesiva, pornográfica a ratos y lírica siempre" en la que "pareciese resonar una constante ranchera de José Alfredo hablando de cantinas, copas por beber y venganzas", según afirmó el escritor, que ubica su obra en la "estética del fracaso" y que reconoce en El Año de la Rubia el magisterio y la influencia de Francisco Umbral y Juan Marsé.

En palabras de Jesús Nieto, "El Año de la Rubia habla del desencanto precoz, de la escritura como motor configurador del mundo y del desamor como pilar de una existencia literaria y atormentada. Bajo el telón de fondo de la generación del botellón, el autor indaga en los escombros del primer amor, las obsesiones y la primera bohemia".

Jesús Nieto Jurado, es un integrante y precursor de la denominada "Generación lírica del botellón". Columnista, investigador en Literatura y Periodismo y actor eventual de doblaje es autor de Contra los tontos por ciento, recopilatorio de su obra periodística; de Estos tristes pájaros, Premio Literatura Joven 2006.

• Más información: jnjproducciones@gmail.com y en http://www.jesusnietojurado.com/