jueves, 10 de mayo de 2012

CONCIERTO DE CYAN EN MADRID, 17 DE MAYO, SALA MOBY DICK .

A principios de 2011, Cyan se nos presentaba como una de las propuestas más interesantes y a tener en cuenta gracias a su disco Historias para no romperse, su sucesivo EP Que viva ese ruido y un potente e impactante directo. Avalados por el público y la crítica especializada como la revista Rolling Stone o Rtve, que ya les sitúan junto a la vanguardia nacional, han estado presentando su disco por toda la geografía española, así como participando en varios de los festivales más punteros como Sonorama, Arenal Sound, Monkey Week, EcoPop o Fnac Music Festival. También se han encargado de abrir varios de los conciertos de la gira Hacia lo Salvaje de Amaral.

El grupo acaba de rodar el nuevo videoclip del tema Que viva ese ruido, extraído de su último EP, que saldrá en las próximas semanas, dirigido por Paloma Zapata, la joven realizadora murciana responsable de los últimos videoclips de Vetusta Morla o DePedro.

Cyan ya ha pasado de ser una promesa a un grupo que cada vez cuenta con más seguidores y se está labrando un firme camino para convertirse en un referente. La banda está trabajando ya en lo que será su próximo álbum que promete ser el que acabe de consolidar su nombre en la escena musical nacional.

Otras fechas:

Viernes, 18 Mayo/ FESTIVAL TERRITORIOS, SEVILLA
Sábado, 9 Junio/ LIVE THE ROOF, MÁLAGA
Domingo, 10 Junio/ VACAPOP, Caravaca de la Cruz, MURCIA
Viernes, 15 Junio/ FESTIVAL DE LOS SENTIDOS, La Roda, ALBACETE
Sábado, 7 Julio/ JARDINES DE VIVEROS, VALENCIA + AMARAL
Sábado, 28 Julio/ CAMPA DE LA MAGDALENA, SANTANDER

F. SCOTT FITZGERALD, MI CIUDAD PERDIDA (ENSAYOS AUTOBIOGRÁFICOS): CRÓNICA DEL ÉXITO QUE LA FINA GRIETA DEL TIEMPO CONVIERTE EN FRACASO.

Nadie como Fitzgerald ha descrito esa fina frontera que separa el éxito del fracaso. Él emplea el término “grieta” como un estado mental que se apodera de uno sin darse cuenta. Esa sensación que te atrapa como una jaula infinita, y que uno desconoce que existe hasta que un día te despiertas sobresaltado al comprobar que ya no eres quien creías ser, ni sientes lo que deberías sentir, y ni siquiera te ves capacitado para seguir viviendo, porque necesitas estar fuera del mundo aunque éste no te deje marchar. Este crack-up íntimo y personal se desplaza por el tiempo y por tu vida sin compasión para decirte que ya nunca serás quien soñaste que ibas a ser, y de paso recordarte todo aquello que nunca debiste hacer. Caes y caes, pero en la caída no te rompes definitivamente como tú quisieras, porque sólo te agrietas y ahí permaneces suspendido entre la nada y el todo, en un lugar donde ni la poesía que un día descubriste te puede salvar, y te limitas a esperar que llegue el final; un final demasiado prematuro, pero que al fin y al cabo es tuyo y de nadie más, y que se postula como la última expresión esencial de ti mismo. Luego… luego sólo queda la nada.

Sólo por volver a recuperar los relatos que llevan por título La quiebra y Unir una cosa con otra, ya merece la pena leer y poseer la excelente edición que Zut ediciones ha hecho de la mano de Yolanda Morató, de estos denominados como ensayos autobiográficos del gran F. Scott Fitzgerald. A veces las palabras sobran, pero en este caso, son el máximo exponente de lo que uno quiere decir, y para ello nada mejor que emplear las palabras con las el propio autor cierra el segundo de los relatos anteriormente mencionados: “(veo por el reloj que ha pasado el tiempo y apenas ha llegado a mi tesis. Tengo algunas dudas sobre si esto es de interés general, pero si alguien quiere más, queda muchísimo, y el director de la revista se lo dirá. Si ha tenido suficiente, dígalo… pero no demasiado alto, porque tengo la sensación de que alguien, no estoy seguro de quién, está profundamente dormido… alguien que podría haberme ayudado a mantener mi negocio en marcha. No fue Lenin, ni tampoco Dios)”.

El sueño dorado, como forma de entender la vida, siempre marcha paralelo a nuestra existencia, hasta que de pronto un buen día nos despertamos y nos damos cuenta que todas las luces están apagadas. Ese es el idílico y fatídico trayecto que recorre Fitzgerald en esta magnífica recopilación pensada y creada a conciencia, y que él protagonizó como nadie. Baste citar el relato Mi ciudad perdida (una extraordinaria composición literaria) para darnos cuenta de lo bien interiorizado que él tenía una época y una forma de vida; en él, Nueva York y la mirada que el propio Fitzgerald lanza sobre la ciudad, son una magnífica recreación de los sentimientos y los sueños de la generación que salió a la vida después de la Primera Gran Guerra; y lo hizo con ganas de juerga y diversión, y una necesidad de vivir de otra forma a como lo hicieron sus padres. Ese brillo está perfectamente plasmado en los primeros relatos de esta recopilación, donde el autor nos narra su preocupación acerca de cómo debe ganarse la vida entre novela y novela, que con el paso del tiempo, lejos de convertirse en un desagüe por donde se ha desperdiciado su talento, se está erigiendo en un más que clarividente ejemplo de la grandes dotes de escritor y observador que Fitzgerald tenía, lo que le convierten sin miedo a equivocarnos, en uno de los genios de la literatura del siglo XX, del que desafortunadamente no tenemos la producción literaria que nos hubiese gustado atesorar, lo que también acrecienta su categoría como mito. Mito o no, a veces las carreras literarias son breves, pero intensas, como en el caso de este genial escritor norteamericano.

París, Roma, Nueva York, el Jazz, Hemingway, Gertrude Stein… todos están dentro de la producción de este soñador del Medio Oeste que un día quiso ser jugador de fútbol (americano) y que por culpa de una afección pulmonar (que años más tarde se descubrió que era tuberculosis) tuvo que dejar la presidencia del Triangle Club de su querida Princeton. Si su obra tiene la poderosa magnificencia de poder atravesar el transcurso del tiempo para permanecer en él, es porque consiguió dibujar en una cuartilla en blanco el viento que recorre el alma en los anocheceres de verano, justo en ese preciso instante donde todo está a punto de ocurrir; y es en ese juego de los deseos sin cumplir, donde su pulso no falla, pues es capaz de hacernos revivir esos días donde cada uno de nosotros fuimos felices, aunque sólo lo fuéramos una única vez, pero al fin y al cabo era la nuestra.

Reseña de Ángel Silvelo Gabriel.

martes, 8 de mayo de 2012

SECOND, 15: LOS ETERNOS ASPIRANTES SE CORONAN COMO LOS NUEVOS REYES DEL PANORAMA MUSICAL ESPAÑOL (2ª PARTE).- LA CRÓNICA DE UN CONCIERTO ÚNICO.

Difuminados tras unas pantallas retráctiles, las siluetas de Sean, Javier, Jorge, Nando y Fran hacen su aparición sobre un escenario iluminado a contraluz, que casi sin darnos cuenta, hacen suyo. La magia de este grupo no está sólo en sus canciones, sino en las múltiples y a cada cual mejor versión que crean sobre las mismas. El pasado dieciséis de diciembre, en un Teatro Circo de Murcia abarrotado, arrancaron este emblemático concierto con Mañana es domingo, y sólo con escuchar los primeros acordes de la canción, los asistentes ya suponían que estaban ante una nueva y mejorada versión de Second. Mañana es domingo sonó contundente, perfecta, limpia e intensa, como si fuera la primera vez que la escuchábamos, y en esa superficie inmaculada sobre la que se desplazan los teclados, el bajo, las guitarras, la batería y la voz de Sean asistimos obnubilados al nacimiento de una nueva canción y de un nuevo grupo. Second se comportan como unos auténticos lutier de la música, acariciando con sus manos y su voz unas composiciones que alcanzan la categoría de míticas. En este sentido, para todos aquellos que no pudimos asistir a este concierto único, y repito el calificativo de emblemático, no paramos de asombrarnos por esa capacidad de reinventarse a sí mimos de Los Cinco de Murcia.

La realización de la grabación del concierto está presentada en cada corte con lo que podríamos denominar como las bambalinas de los ensayos y la preparación del gran día, y entre canción y canción, vemos detalles e instantes de cómo se ha ido gestando este disco. 15, es sin duda, la constatación de que Second están llamados a ser más grandes, porque no hace falta sino escuchar El eterno aspirante (el único tema nuevo del disco) para darnos cuenta de la gran madurez como letrista de la mejor voz del pop español, porque Sean Frutos está tocado por la varita mágica de la inspiración más arrebatadora, y en El eterno aspirante nos regala una letra enigmática, envolvente y única que transforma una gran canción en esencial. Por lo escuchado, tras esa canción podemos estar esperanzados a la hora de por dónde van a ir los nuevos sonidos de Second porque sin duda prometen altas dosis de la mejor música posible.

La introducción de la secciones de cuerda y de viento, hacen brillar sobremanera a unos temas brillantes de por sí, y es digna de destacar la coordinación de las cuerdas de los violines que compiten en ímpetu, fuerza y arrojo con las cuerdas de las guitarras y el bajo de Jorge, Nando y Javi, y sencillamente hay que decir que están sublimes, lo que dicho de paso, no nos extraña que grupos como Vetusta Morla tire de ellos a la hora de explorar nuevos sonidos en directo.

Con Demasiado Soñadores sigue esa fuerza innata en las composiciones de Second, y la canción suena a música celestial y se comporta como una extraordinaria demostración de la madurez del grupo, que ha conseguido darle a este tema una contundencia y una congruencia que para nada tenía la primera vez que los escuchamos en la Sala Joy Eslava como adelanto de lo que hasta la fecha era su último lp, ¡chapó!; y que le sirve al grupo para caer rendidos ante la mística sonora de Muérdeme, una de sus grandes canciones que en 15 suena inigualable, con una perfecta y mágica combinación entre las cuerdas de los violines y las guitarras, que le proporcionan un final apoteósico y que le da un vigor especial, como especial es este delirio sonoro llamado Muérdeme, que en el disco se enlaza con Psicopático (digo esto, porque el orden de las canciones en el CD y en el DVD es diferente) con uno solos de guitarras inmaculados, que se transforman a la perfección en un shock psicopático, con Sean como maestro de ceremonias y un Jorge Guirao sublime a la hora de dar la chispa necesaria a este pogo moderno.

La versión de Rincón Exquisito gana en intensidad con respecto a la que conocíamos, y en donde una vez más los violines se consolidan como grandes protagonistas de este sonido brillante y único de Los Cinco de Murcia. Este espléndido preámbulo es el que les sirve para presentarnos el ya comentado El eterno aspirante, magnífica canción, donde Second recrea con maestría esos nuevos espacios musicales que nos dejan con ganas de más, porque esta canción tiene el simbolismo de un sol naciente que de repente se colorea con una capa rojo pasión que nos derrite. Con A las 10, Second inicia lo que podríamos denominar como set acústico, en el que de nuevo nos deleitan con nuevos matices y notas que no sabíamos que existían y que en Más suerte se convierten en un penetrante viento romántico con ecos de un tango moderno, acústico y melancólico que consiguen hacerla muy especial, hasta caer en ese blanco y negro de las imágenes de N.A.D.A, tema bandera que aquí suena más pausado, pero no menos intenso.

Behind the pose es una vuelta a sus orígenes y al inglés, y donde el sonido se transforma con claros matices anglosajones plenos de fuerza e intensidad, que se torna en una luna pasajera y caprichosa en la psicodélica Watching the moon, donde un ojo de halcón nos muestra la buena relación que Sean mantiene con el micrófono al que permanece pegado durante todo el concierto, como si fuera el único asidero al que agarrarse en el delirium tremens sonoro y musical que interpreta a las mil maravillas. Igual de impecables que se muestran en los medios tiempos, se postulan en la intensidad de Autodestructivos, que de paso les sirve para interactuar con un público entregado y embelesado por lo que ven y oyen (elegante y acertada escenografía) y que sin duda es la pieza perfecta para encarar el sprint final con Invisible y la ya mítica Rodamos.

Por lo visto y oído, podemos decir que los eternos aspirantes se han coronado como los nuevos reyes del panorama musical español. A lo que nosotros sólo podemos añadir, ¡felicidades!

Reseña de Ángel Silvelo Gabriel.

SECOND, 15: LOS ETERNOS ASPIRANTES SE CORONAN COMO LOS NUEVOS REYES DEL PANORAMA MUSICAL ESPAÑOL (1ª PARTE).

La historia de Second va muy unida a la de sus seguidores, que con el paso del tiempo, están siendo legión, y no sólo eso, porque a día de hoy ya se han convertido en sus más fieles aliados, y junto con su música, están ganando diariamente la batalla de las redes sociales y la de su presencia en el lugar que les corresponde dentro del panorama musical. Lo que nos lleva a decir, sin miedo a equivocarnos, que los eternos aspirantes por fin han ganado la batalla y se han coronado como los nuevos reyes del panorama musical español. Ese trono hay que aclarar que no sólo se consigue con una masiva venta de cd’s, sino a través de la música con mayúsculas. Una música que Second nos ofrece desde la sencillez, la cercanía y casi me atrevería a decir que desde la ternura, que como un manto divino, nos tapa y nos protege.

Si hecho la vista atrás en estos últimos tres años que han supuesto mi regreso al mundo de la música, puedo decir que sólo tres grupos me han llamado poderosamente o me han tocado el alma. Sin necesidad de establecer un orden de prelación, son éstos: Zoé, The Gift y Second. Los primeros son un gran grupo mejicano, que por la distancia, apenas puedo ver si no es cuando vienen a España a dar algún concierto; The Gift, son sin duda, el mejor grupo portugués de la música actual, pero la barrera del idioma me impide compartir con ellos anécdotas o vivencias. Sin embargo, con Second he llegado a sentir esa simbiosis que va más allá de la música, y una vez que los conoces, no te extraña que sus fans crezcan día a día de una forma exponencial, porque se paran, te escuchan e incluso se dejan querer. Mi historia con Los Cinco de Murcia se inicia tras una audición accidental en una radio fórmula de su hit Rincón Exquisito, y a partir de ahí, he podido escucharles, conocerles, entrevistarles y volcar sobre mis múltiples reseñas, las imágenes y los sentimientos que su música me transmiten. Sensaciones, que como un vendaval sonoro, te dejan noqueado en el sueño de los deseos posibles, porque cuando te despiertas no necesitas que nadie te diga que lo que has sentido ha sido cierto y verdadero.

Si alguien tenía alguna duda de la capacidad de este grupo murciano para llenar grandes escenarios, este disco supone la constatación que son capaces de eso y mucho más, pues aunque a veces la desnudez de las tablas que muchas veces les acompaña en sus conciertos se comporte como una poesía muda, sólo hace falta darles la oportunidad de las grandes ocasiones para que una escenografía marcada por el buen gusto, les haga envolverse en la piel de las grandes estrellas, y este cd llamado 15, con el que festejan sus primeros quince años en el mundo de la música, es un magnífico ejemplo de lo que digo.

Poderosos, enérgicos y electrizantes atraviesan el panel de las sombras para situarse en la realidad más brillante, donde permanecen recubiertos por el halo de los elegidos, y ahí permanecen y se deslizan, emitiendo destellos con los que iluminan a todos aquellos que se paran a escucharles para de una forma natural y nada forzada llegar a lo más profundo de sus capacidades sensoriales. Ese viaje directo e infinito es el que convierte cada uno de sus conciertos en un Rincón Exquisito, donde como el Eterno Aspirante nos demuestran una y otra vez que no son Demasiado Soñadores sino todo lo contrario, y que les da igual tener Más Suerte o quedar A las 10, porque ellos permanecen fijos Behind the pose en Different Levels desde los que disfrutar de Watching the Moon antes de convertirse en Invisible’s, para como Oscar Wilde delante de un espejo, preguntarse si son suficientemente Autodestructivos sin necesitad de entonar un Muérdeme más Psicopático que se convierta en una gigantesca rueda rodante para proponerles a sus seguidores un Rodamos colectivo con el que marchar de la mano por la senda de la vida.

Reseña de Ángel Silvelo Gabriel.

ÁNGEL SILVELO EN EL DIARIO 20 MINUTOS

Uno de mis primeros microrrelatos sale publicado en papel e internet en el diario gratuito 20minutos en las ediciones de Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Asturias y Alicante


E s c r í b e n o s... UN RELATO CORTO. Si te gusta escribir y eres capaz de contar una historia en 1.500 caracteres, este es tu espacio. Envía tus relatos a zona20@20minutos.es y podrás verlos publicados.
Lo que yo más deseo ◗ Ángel Silvelo. MADRID Hoy hace un año que te perdí, y todavía no comprendo por qué no estás a mi lado. Necesito ayuda antes de que mi corazón haga crash. Me acerco al dormitorio de los niños, los miro y pienso en ti, en las facciones de tu cara, en el tacto de tus manos, en el sonido de tus palabras. Llego al despacho. Estoy solo. Soy protagonista de mi soledad accidental. Lucho contra ella y la intento vencer como lo hago siempre, recordándote. Hoy esa estrategia no me sirve de nada, porque mi crisis existencial me arrastra hasta el más oscuro de los abismos.Un lugar del que quiero escapar porque tú no estás en él. Todavía deseo tocarte y, sobre todo, verte una vez más. Las palabras ya no me bastan. Sí, aún tengo un capricho. Lo confieso, quiero ver tu sonrisa y vencer al olvido de mis recuerdos. Necesito engañarlos con una realidad tan ficticia como la que simbolizan los actores en el teatro, pero tan real como la que ellos me transmiten en sus representaciones. Mi deseo es imposible, lo sé, pero ya no me basta con el recuerdo. Preciso de unos aliados para construir esa realidad figurada y enseguida pienso en los niños, en su sonrisa y en el reflejo que ese gesto posee para mí...

Regreso a casa pensando en ti, y mi ingenuidad me permite creer que todavía estarás ahí cuando llegue, sentada en tu sillón favorito con un libro entre tus manos. Mimetizo mis pensamientos con tus anhelos y dibujo mi felicidad con tu presencia. No puedo continuar y me paro en la tienda de siempre, esa que tanto te gustaba. Vuelvo a pensar en los niños, y ellos de nuevo me muestran el camino. Les compraré una sorpresa, y así, nada más verme, revolotearán a mi lado entre alegres y sonoras carcajadas. Ellos no lo saben, pero a cambio, me estarán regalando lo que yo más deseo.

lunes, 7 de mayo de 2012

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA DE HOPPÉ EN LA SALA DE EXPOSICIONES AZCA (FUNDACIÓN MAPFRE): LA FOTO FIJA MÁS ÍNTIMA DE UNA ÉPOCA.

Una persona, un rostro, la quietud y el silencio de un estudio de fotografía o la inmediatez de la calle, le bastaron a Hoppé para convertirse en el testigo mudo y visual de toda una época; esa en la que Europa sale del letargo final del siglo XIX para poco a poco adentrarse en el inicio de una nueva sociedad, donde los estamentos sociales se resquebrajaron para producir un mundo nuevo, distinto y convulso, aunque entre guerra y guerra se produjese el fenómeno de los alegres años veinte. En esa pasarela viva que transcurre delante de sus ojos, es la que Hoppé se apresuró a retratar como una imagen fija que va más allá de la mera mirada, pues con esmero y meticulosidad, fue capaz de cruzar la frontera que separa a los ojos de sus retratos, de la mirada íntima de sus personajes, dotándoles de una aureola, misterio y grandeza que sólo él supo extraer de cada una de sus instantáneas, para convertirlas no en meras fotografías, sino en magníficos documentos gráficos de toda una época, donde el paso del tiempo nos confirmó que todavía todo estaba por hacer.

En contraposición con su estudio, Londres fue el teatro de los sueños que Hoppé recorrió con su cámara escondida bajo una bolsa de papel para retratar a esos personajes anónimos recogidos en la exposición el epígrafe de Tipos londinenses en donde esta vez, el artista recurre a la inmediatez y a la naturalidad en sus instantáneas como meros suspiros de las vidas que pasan delante de su objetivo. Aquí la fuerza de la imagen se diluye en aras de la investigación social acerca de un sinfín de rostros y oficios: taxistas, carteros, empleados de circo, chicas leyendo en un autobús, son flashes que por sí mismos reproducen ese caleidoscopio mágico y cosmopolita que milagrosamente se reproduce pacíficamente en la gran ciudad de Londres, punto de encuentro de todas las razas y clases sociales. Y es en esa línea del horizonte reconvertida en una ínfima línea vertical que todo lo aglutina, es donde se dan cita sus inquietudes y sus personajes.

Pero no sólo de rostros anónimos se compone la estupenda exposición fotográfica de Hoppé, sino que en ella también asistimos a la semblanza de lo más granado de aquellos años, en una serie de fotografías que van desde la realeza pasando por escritores, artistas en general, científicos y poetas, hasta los bailarines más insignes de la época, donde Hoppé se detiene en el estudio del cuerpo y su fuerza expresiva para mostrarnos en toda su amplitud la evanescencia del movimiento bajo la nostálgica pátina de fondos blancos que se difuminan con los cuerpos y sus vestimentas.

Aunque quizá el mayor contrapunto entre todas estas magníficas instantáneas, lo observemos en la serie titulada Las bellas, donde Hoppé se detiene en la expresividad y naturalidad del rostro y el cuerpo femenino, que va desde el halo angelical de la futura Reina madre, pasando por la fuerza expresiva del retrato de su hija Tilly Losch hasta esa dejadez casi romántica de los cuerpos desnudos que retrata, donde la sensualidad es más prototípica que erótica, dejando entrever la dulce inocencia de una época que todavía no ha despertado del todo, y que él trata de romper al darle el mismo protagonismo a la mujer en sí misma, ya sea ésta blanca o negra, rica o pobre; despojándola de todo prejuicio racial o de clase, y buscando únicamente la belleza de una mirada, una expresión o un movimiento. Lo que nos lleva a decir sin temor a equivocarnos, que las fotografías de Hoppé son la foto fija más íntima de una época.

Reseña de Ángel Silvelo Gabriel.

miércoles, 2 de mayo de 2012

MICRORRELATO DE ÁNGEL SILVELO EN EL DIARIO LAVOZDERIOSECO.COM

EN BUSCA DEL SOL

Nunca he visto el sol, como otros nunca han visto el mar. Cuando era pequeño le pregunté a mi padre cómo era, y él me contestó que como una bombilla gigante. Nadie entiende que quiera ver algo que para mí no existe, salvo en el reflejo de la carretera por la que paseo cada día, justo al amanecer.

Hace poco que ha llovido, pero nada me detiene. Sólo existe una premisa antes de empezar, busco refugio en la soledad y el silencio para enfrentarme a mi desafío. No lo hago por prescripción médica como me recomendó mi cardiólogo. Yo sólo quiero encontrar el sol y la luz que se esconde bajo sus rayos.

Al principio todo es irreal como en los sueños, pero con el paso del tiempo, las imágenes se distorsionan en un sinfín de reflejos que alientan mi conquista. Ya nadie puede decirme que soy un loco que busca algo que para mí no existe, porque al final, más allá de mi imaginación, estoy seguro que el sol está detrás del último árbol. Ahora sólo hace falta que pierda el miedo a levantar la cabeza del suelo, y así, ser capaz de buscar el sol en el horizonte.

Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel

lunes, 30 de abril de 2012

MARGIN CALL: LAS HORAS PREVIAS A LA GRAN TRAGEDIA.

La pena que Kevin Spacey muestra al inicio de la película por su perro enfermo de cáncer a punto de morir, así como la imagen de éste al final de la misma cavando la tumba del animal en el jardín de su ex esposa, son dos magníficas secuencias donde el director del film J.C. Chandor nos muestra de una forma más que didáctica el inicio de la apocalipsis en el que ha convertido la crisis financiera que se inició en el año 2008, y que nadie (incluso a día de hoy) sabe hasta dónde va a llegar o hasta cuándo va a durar. El final del Estado del bienestar en los países desarrollados se convierte así es una gran tragedia griega, larga y de dimensiones devastadoras, y que como en el teatro, se nos narra la caída de un personaje importante, que en nuestro caso, es toda una civilización y una forma de vivir y entender la vida. Margin Call nos narra todo eso desde un punto de vista muy teatral, donde los escenarios se comportan como puntos de inflexión a la tensión que se plasma en las caras y los gestos de los protagonistas que representan muy fielmente todos los arquetipos de las virtudes y defectos del ser humano: egoísmo, codicia, avaricia, pérdida, pero también inteligencia, fidelidad y la cordura que nos asiste instantes antes de la muerte o de la mayor de las hecatombes.

Uno de los grandes aciertos de esta película, es que nada escapa a esta escenificación de la gran tragedia, y así, las pantallas de los ordenadores que nunca se apagan, son los espectadores mudos de todo ello. Máquinas diabólicas que son capaces de engendrar toda la información de la debacle, pero su incapacidad para dialogar con el ser humano si no se les aprieta la tecla correcta, les hace engendrar esa característica de armas homicidas poseedoras de una verdad silente y destructiva. Del mismo modo, que aquí Nueva York no es la gran amante o posibilitadora del poder, sino mas bien se nos muestra como la gran cloaca de la corrupción humana; la puta de las vanidades que nos arrastra hasta destrozarnos.

Jóvenes con gran futuro o mayores cargados de experiencia y madurez, sucumben por igual ante el gran tsunami, que como en toda gran destrucción, son arrastrados por un mito. Sin embargo, el mito en nuestro caso no está cargado de un gran epicismo, sino que se constriñe a un billete plagado de fotografías reproducidos una y mil veces hasta el infinito. Ese es el gran asunto de las sociedades modernas, que como nos dice Jeremy Irons en el film, es la excusa para no matarnos los unos a los otros. Un gran sarcasmo que nos reduce a meros coleccionistas, pero no de sabiduría o conocimiento; experiencias o sensaciones; no, todo se reduce a la codicia del dinero, y aquí Margin Call se muestra implacable con todos y cada uno de sus personajes, que como espejos arquetípicos del ser humano, nos dicen cómo somos y cómos nos comportamos las horas previas a la gran tragedia.

Reseña de Ángel Silvelo Gabriel.

ÁNGEL SILVELO GABRIEL ES FINALISTA DEL IX CONCURSO DE RELATOS EL MUNDO ESFÉRICO DEL IES NICOLÁS COPÉRNICO DE ÉCIJA (SEVILLA).

ACTA DEL JURADO DEL IX CERTAMEN DE RELATOS EL MUNDO ESFÉRICO.
¡Enhorabuena a los premiados y seleccionados!, entre los que se encuntra el relato que yo envié.

Juncal Baeza y Juan Cánovas, premios del IX Certamen de Relatos 'El Mundo Esférico'

El I.E.S. Nicolás Copérnico, de Écija (Sevilla), nos remite el fallo del IX CERTAMEN DE RELATOS EL MUNDO ESFÉRICO, hecho público ayer, día 27 de abril:

Reunidos, a las 11,15 horas del jueves, día 12 de abril de 2012 (para la vertiente internacional), y a la misma hora del martes, día 24 de abril de 2012 (para la vertiente de alumno), el Jurado de este certamen, compuesto por:
- D. Juan Jesús Aguilar (promotor y coordinador del certamen, y miembro del Dep. de Inglés del I.E.S. Nicolás Copérnico)
- Dña. Rocío Lucena, Dña. Manuela Arroyo, Dña. Míriam García, D. Salvador García y D. Fernando del Pino (del Dep. de LCL)
- Dña. Mª del Carmen de Miguel (del Dep. de Tecnología)
- Dña. Inmaculada García (del Dep. de Inglés del I.E.S. Luis Vélez de Guevara)
- Y Dña. Patricia Lopera (del Dep. de Inglés del I.E.S. Cañada Rosal)
decidió, tras ardua deliberación, otorgar los siguientes premios, que fueron entregados en la velada literaria que se celebró el viernes, día 27 de abril de 2012.

VERTIENTE INTERNACIONAL:
Contó con la participación de un total de 218 relatos que, tras una primera lectura, quedaron reducidos a 27 y posteriormente a 12. Este apartado internacional cuenta con un 1º y un 2º premio, que, tras la última deliberación del Jurado, quedaron repartidos de la siguiente manera:

• 1º PREMIO: 600 € y publicación
Para la obra que lleva por título PÁJAROS NEGROS, presentada a concurso bajo el seudónimo June. El estilo alegórico que caracteriza a este relato, conducente a un entramado de pesadilla donde la mente viaja a la deriva en un paisaje de aridez, desolación y soledad, llamó poderosamente la atención de nuestro Jurado. Este entorno estéril que bien podría equipararse a La Tierra Baldía de T. S. Eliot termina por imponer una insensibilidad interior, encadenada a la prohibición del empleo de la creatividad como vía de resurgimiento. El relato pertenece a Dña. JUNCAL BAEZA MONEDERO, de Madrid.

• 2º PREMIO: 400 € y publicación
Para el relato titulado EL CAFÉ CON LECHE DE LA ATARDECIDA, presentado con el seudónimo En tenguerengue. En estas obra, el Jurado valoró el dominio del lenguaje y los aciertos léxicos empleados por el autor, conformando un juego de ironías donde el lenguaje se desnaturaliza para hacer soportable una situación imposible de sobrellevar. La obra tiene como autor a D. JUAN CÁNOVAS ORTEGA, de Sabadell (Barcelona).

Las 27 obras seleccionadas fueron:
Café gratis
Un mundo diabólico
La mañana que había tanta niebla
Maullidos
La mano
Los Symperonics
Viejo hostal
El caso Galileo
Cuando llueve los sábados
Pájaros negros
En casa del herrero…
Historia de Carla
La barca pintada
El escritor malhumorado
La máquina del tiempo
Los ángeles de Bustio
El café con leche de la atardecida
El pitido de las puertas que se cierra
Luna azul
El pozo
Encuentros de acero
La farola
El amargo sabor de las margaritas
La silla vacía
Los amantes sin nombre
Ruleta rusa
Ven

sábado, 28 de abril de 2012

CONCURSO MICRO-RELATOS NH HOTELES 2012

Este ha sido el microorelato con el que he concursado, que había de tener como protagonista a un personaje de la obra del premio Nobel Mario Vargas Llosa. Yo elegí su primera novela La ciudad y los perros y a uno de sus protagonistas Alberto "el poeta".

NOSOTROS SÓLO QUERÍAMOS VOLAR
Aceptó el encargo de El Esclavo sin conocerla, pero el azar quiso que la concibiera de una forma diferente a las otras chicas a las que escribía cartas. Tuvo un presentimiento, pero lo dejó estar. Al día siguiente, cuando llevaba en su poder la carta que Ricardo Arana le había confiado, supo que no se la entregaría a Teresa, y en su lugar la invitaría a ir al cine. La vida en el Leoncio Prado le había enseñado a vivir el momento, y ya no imaginaba el amor al estilo de la “Pies Dorados”…

Hoy han levantado el castigo a El Esclavo, y le ha dicho, que irá a verla esa misma tarde. Él ignora lo del cine y la carta fuera de encargo que le ha escrito. No pierde el tiempo y emplea sus influencias para salir del colegio y verla antes de que lo haga su amigo. Cuando llega a su lado, la coge la mano y víctima de sus dotes de poeta le dice: nosotros sólo queríamos volar, pero no sabíamos cómo batir nuestras alas. Entonces, una lágrima afloró en su mejilla y antes de que ella se pusiera a llorar, le dijo que la quería.

Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel.